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Un sector del catalanismo se conjura para alumbrar una coalición electoral

Figuras del espacio político se dan cita este miércoles para explorar una candidatura unitaria que marque distancias con el independentismo

Figuras del espacio político se dan cita este miércoles para explorar una candidatura unitaria que marque distancias con el independentismo

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Los partidos catalanistas surgidos de las cenizas de Convergència y de Unió siguen lejos de consolidarse. Tanta fragmentación ha ahogado toda posibilidad de éxito electoral, una circunstancia que aspiran a revertir en los próximos meses. El primer paso en esa dirección se dará este miércoles, donde entre 22 y 25 figuras de la órbita del catalanismo se darán cita en un encuentro planteado para darle rumbo a la reorganización del espacio político y tantear qué opciones hay de fraguar una coalición electoral que integre a diferentes siglas –Lliga Democràtica, Lliures, Units per Avançar o Convergents–.

Entre los asistentes al encuentro estarán Josep Ramon Bosch y Astrid Barrio, que encabezan la Lliga Democràtica; Antoni Fernández Teixidó, ex conseller y diputado de Convergència y ahora uno de los rostros visibles de Lliures; Roger Montañola, ex diputado de Unió y también en Lliures; Germà Gordó, ex conseller y dirigente de peso de Convergència y ahora impulsor de Convergents; o Pere Lluís Huguet, líder de C’s en Salou. No estará Manuel Valls. Todos acudirán a título individual, nadie lo hará en representación de ningún partido o asociación. El formato de la reunión será una comida en el restaurante Principal de Barcelona, situado en el Eixample.

El objetivo del encuentro, además de estudiar una candidatura para las próximas elecciones autonómicas, es alumbrar un documento –está todavía en fase de elaboración– que defina los contornos del proyecto político. Según voces conocedoras, todas las propuestas que surjan se encuadrarán dentro de los márgenes constitucionales y estatutarios, desterrando todo planteamiento soberanista o independentista: «No cabe ni un referéndum pactado ni la petición de libertad para los presos o indultos», explican. El nuevo movimiento político aspira a volver a situar en el centro cuestiones como la ampliación del autogobierno o la mejora de la financiación y las infraestructuras. «Queremos volver a hacer de Cataluña un motor de España y que sea un referente y motivo de orgullo de sentirnos catalanes y españoles, asumiendo la catalanidad», resumen otras fuentes.

Tras este encuentro, el siguiente paso que se baraja dar es la celebración de un Congreso de «confluencia de todos los promotores» para concretar esa candidatura unitaria. Eso, sin embargo, no será hasta tiempo después de la sentencia del «procés» para alejarlo al máximo del periodo de agitación que, con toda probabilidad, se desatará en Cataluña. De hecho, solo se presentarán a las elecciones autonómicas si son después de febrero. «Antes no, porque no tenemos tiempo ni voluntad de presentarnos», afirman. Y es que el papel que aspira a jugar esta nueva formación, que considera que tiene un electorado que ronda los 300.000 votos, es el de romper la dinámica de bloques. Por tanto, mientras la política catalana siga en un terreno tan polarizado, merman sus opciones de éxito.

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Asimismo, este encuentro también busca «marcar distancias» con la cita del monasterio de Poblet del 21-S que reunirá a dirigentes moderados del PDeCat. «Su propio formato indica que se quiere volver a un catalanismo decimonónico y acabado. Es un intento de resucitar a unos muertos que vienen del PDeCat y siguen pensando que la independencia es el objetivo final», aseguran algunas voces, a pesar de que también acudirá, entre otros, Montañola.