El juez del 29-M pide informes sobre los riesgos de las pelotas de goma

Dos de los mossos imputados también están implicados en el «caso Quintana»

El juez que instruye el caso de un joven que perdió el bazo en la jornada de huelga general del 29 de marzo del año pasado pedirá, la próxima semana, informes sobre los riesgos que conlleva a los ciudadanos el uso, por parte de la Policía, de pelotas de goma. También la semana que viene decidirá si mantiene o no la imputación de 22 agentes de la unidad «Dragó 40» de los antidisturbios de los Mossos d'Esquadra. Dos de ellos, el subinspector y el escopetero, también están imputados en el caso Quintana, que investiga si la grave lesión que sufrió Ester Quintana y que le llevó perder un ojo en la manifestación del 14 de noviembre del año pasado es consecuencia de la actuación de los mossos. Además, el conseller de Interior, Ramon Espadaler, comparecerá el próximo miércoles en el Parlament ante la comisión que pretende estudiar el uso de pelotas de goma por la Policía Autonómica.

El objetivo del titular del Juzgado de Instrucción número 24 de Barcelona es dilucidar la peligrosidad de las pelotas de gomas y las secuelas que puedan tener cuando impactan en una persona. Por ello, solicitará un estudio pericial sobre el tema y pedirá a Interior que le proporcione el informe que ha elaborado respecto a la utilización de este material a raíz, precisamente, del caso Quintana. Además, pedirá otra prueba pericial sobre las lesiones que obligaron a los médicos a extirparle el bazo al joven denunciante. Pero, el juez no solicitará todos estos informes hasta que decida qué agentes siguen imputados o no.

De los 22 agentes imputados, ayer comparecieron ante el juez once. El resto lo hizo anteayer. Según fuentes judiciales, todos han mantenido un mismo discurso. Justifican el uso de pelotas de goma como material de dispersión cuando se dan graves altercados –el 29-M se quemaron, además de contenedores, un local de Starbucks, entre otros incidentes–, y admiten haber disparado pero no se reconocen en los videos que se les hizo visionar ni concretan dónde o cuándo lanzaron las pelotas de goma.

La diferencia entre un caso y otro es que, en el relativo a los hechos del 29-M, los agentes admiten haber disparado pelotas de goma siguiendo órdenes de sus superiores, mientras que en el relativo a los acontecimiento del 14-N, tanto los agentes como Interior niegan que se lanzara este tipo de material, aunque sí salvas. Cabe señalar que el anterior conseller de Interior, Felip Puig, dio hasta tres versiones diferentes de la actuación de los antidisturbios en la zona en la que se encontraba Esther Quintana cuando recibió un fuerte impacto en el rostro que conllevó que perdiera el ojo.

En ambos casos, los denunciantes defienden que allí donde se encontraban cuando algo les hirió de gravedad no se estaban produciendo incidentes y que lejos de correr o formar parte de una masa de personas, caminaban de camino a casa o a ver a una familiar.