Política

El PDeCAT afronta dividido la OPA de Puigdemont con la Crida

Bonvehí «seguramente» no acudirá a la fundación de un espacio que respaldan pesos pesados como Turull, Rull o Forn.

Ferran Mascarell y Gemma Geis en un acto de la Crida con Puigdemont en un vídeo desde Bruselas
Ferran Mascarell y Gemma Geis en un acto de la Crida con Puigdemont en un vídeo desde Bruselas

Bonvehí «seguramente» no acudirá a la fundación de un espacio que respaldan pesos pesados como Turull, Rull o Forn.

El PDeCAT afronta dividido su mayor desafío hasta la fecha: el avance de la Crida Nacional per la República, el nuevo espacio político de Carles Puigdemont que mañana celebra su convención fundacional en Manresa, a los pies de la cárcel de Lledoners. Las dudas son muchas en una formación que ha sufrido varias sacudidas internas desde que cogió el relevo de la extinta Convergència hace tan sólo dos años: el sector afín al ex president de la Generalitat apuesta decididamente por integrarse en la Crida y llama a la militancia a «implicarse» de lleno; mientras que la dirección de David Bonvehí y el círculo heredero de Marta Pascal –la anterior líder, apartada por el propio Puigdemont– reivindican la continuidad del Pdecat y rechazan quedar diluidos en la Crida.

De hecho, fuentes del partido señalan que «seguramente» David Bonvehí acabe no acudiendo a un acto en Manresa en el que participarán Torra, Puigdemont y el diputado de Junts per Catalunya encarcelado, Jordi Sànchez. Sí que está previsto que vaya la coordinadora del grupo en Madrid, Míriam Nogueras, muy cercana a Puigdemont.

Ayer mismo, a sólo 48 horas de la convención fundacional de la Crida, se hizo público que los exconsellers del Pdecat en prisión preventiva –Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn–, además de Lluís Puig, que está en Bélgica, hicieron un llamamiento a los militantes de su partido a «implicarse» en la Crida como fundadores de este nuevo movimiento en una misiva firmada por los cuatro. Bonvehí quiso desmentir que la carta se mandara a sus espaldas pese a las discrepancias iniciales y explicó que el miércoles estuvo en Lledoners para acordar cómo y a quién se enviaba el mensaje.

Otro de los debates es el de la doble militancia de aquellos afiliados al PDeCAT que decidan sumarse al proyecto de Puigdemont. En este sentido, los estatutos de la formación neoconvergente contemplan que en casos excepcionales aceptados por el Consejo Nacional se podría aprobar una hipotética doble militancia como indica el artículo 5. Un aspecto cuestionado internamente por varios sectores.

Por su parte, el presidente del Pdecat se muestra reacio a integrarse totalmente en la Crida si al final se constituye como partido político y no como un movimiento –o un «paraguas»– que sirva para aglutinar a entidades y personas independientes del mundo soberanista. «No estamos dispuestos a hacer desaparecer nuestro espacio, que es un espacio de centro», reivindicó ayer Bonvehí. De hecho, el líder neoconvergente definió la Crida como un «movimiento temporal» y aseguró que no está ni encima de la mesa una posible aportación de recursos por parte del Pdecat. «No estamos aquí», respondió Bonvehí en RNE, quien reivindicó de nuevo la trayectoria de un partido con una fuerte implantación territorial, aspecto clave para las municipales.