El PP avisa a Trias que no le apoyará si se entrega al soberanismo de Mas

La Razón
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Xavier Trias ha llegado ya al ecuador de su primer mandato, tras 32 años de gobiernos socialistas, y la vida sigue igual en Barcelona. No se han puesto en marcha grandes proyectos que hayan revolucionado la ciudad ni se ha presentado ninguna propuesta que emocione a los barceloneses. Tampoco hay un cabreo generalizado –a excepción de Nou Barris que ha empezado a movilizarse contra la falta de inversión–. Reina la apatía, alimentada por el consejo anglosajón que Trias ha abrazado para gobernar: «No news, good news». El alcalde de Barcelona ha convertido la rutina en muestra de normalidad. Una rutina que consiste en ir trampeando los obstáculos que se le presentan gobernando en minoría en época de recortes.

En estos dos años, se ha apoyado en el brazo del presidente del grupo municipal del PP, Alberto Fernández, para desbloquear inversiones. El último acuerdo que cerraron fue un paquete de 197 millones de euros que se invertirán en proyectos a ejecutar durante 2013, con los presupuestos prorrogados como telón de fondo. El pacto que firmaron CiU y PP, hace apenas un mes, permitirá afrontar proyectos como la reforma del tramo central de la avenida Diagonal y del paseo de Sant Joan, o el derribo del anillo viario de Glòries, según recordó ayer Fernández, que hizo balance de los dos años de CiU al frente del Ayuntamiento de Barcelona. Precisamente, el proyecto para derribar el anillo de Glòries, presupuestado en 26 millones de euros, vio ayer luz verde.

Fernández mantendrá una actitud pactista con el gobierno de Trias para desbloquear inversiones y evitar que el Ayuntamiento, una de las pocas instituciones que tiene las cuentas saneadas, esté paralizado. Igual que el PP respaldó a Pasqual Maragall durante los Juegos Olímpicos, ahora apoyará a Trias, porque Fernández teme que tras desbloquear inversiones ahora CiU sea incapaz de ejecutarlas. Aunque tener una mano tendida, no le impedirá utilizar la otra para tratar de frenar los «delirios» independentistas de CiU. El presidente del grupo municipal del PP advirtió de que no permitirá que Artur Mas convierta Barcelona en una herramienta del soberanismo.

Fernández se mostró preocupado con el manejo de Mas sobre Trias. Lamentó que en los últimos meses Mas se está postulando como el verdadero alcalde de Barcelona. Para muestra expuso la polémica de los 25 millones de euros que la Generalitat debe al Ayuntamiento por Spanair. CiU se niega a cumplir con dos proposiciones aprobadas en comisión con los votos de la oposición para evitar que la Generalitat devuelva este dinero a través de inversiones que estaban cerradas antes de 2011. La negativa de Trias a no respetar las proposiciones aprobadas en comisión llevó a Fernández a denunciar que tras dos años al frente del Ayuntamiento empieza a vislumbrar en el alcalde «tics absolutistas».

Aunque a la hora de la verdad lamenta que a Trias le falta «resolución y eficacia», que su gobierno es un reino de taifas y el ejerce de alcalde madre, como dice hacía el socialista Enrique Tierno Galván en el Madrid de la movida, a quien apodaban «el viejo profesor».