El Vall d’Hebron niega que los recortes influyeran en la muerte de dos pacientes

El jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular del hospital traslada su denuncia al Síndic de Greuges

El gerente del Hospital Vall d’Hebron, Vicenç Martínez, ayer en rueda de prensa
El gerente del Hospital Vall d’Hebron, Vicenç Martínez, ayer en rueda de prensa

El gerente del Hospital Vall d’Hebron, Vicenç Matínez, negó ayer de «forma rotunda» que se hayan producido dos muertes este verano vinculadas a los recortes en el servicio de cirugía de este centro hospitalario. Lo dijo en una rueda de prensa convocada con la «prioridad de limpiar la imagen del Vall d’Hebron», después de que el jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular, Manuel Galiñares relatara a «La Vanguardia» el fatal desenlace de dos personas que esperaban a ser intervenidas en agosto –una época en la que, por lo general, se reduce la actividad hospitalaria– y su intención de remitir toda la información al Síndic de Greuges.

Galiñares contó que una de ellas murió cuatro días antes de ser intervenida y esperando en el hospital, ingresado. Y que el segundo caso es todavía más delicado: se trataba de una persona que ya tenía programada la entrada en el quirófano, pero la última se anuló porque el paciente tenía fiebre. Cuando le volvieron a llamar, conocieron que había fallecido en su domicilio.

El gerente del Vall d’Hebron se defendió asegurando que «estos dos casos no tienen nada que ver con los recortes ni la forma de trabajar», puesto que el primer paciente ingresó por una patología terminal que nada tenía que ver con su enfermedad coronaria, y que la intervención del segundo se pospuso por criterios clínicos. Además avanzó que no descartan apartar del servicio al que todavía es jefe de cirugía cardiovascular, y emprender contra él acciones legales.

Manuel Galiñares ya protestó en septiembre ante la conselleria de Salud contra sus directrices políticas «que buscan perjudicar la sanidad pública en beneficio de la privada» y de las consecuencias de los recortes que se produjeron en verano en el hospital en el que trabaja: la deriva de otros pacientes a las camas reservadas para la cirugía cardiovascular, el uso de los quirófanos de esta unidad para intervenciones menores y el despido de los dos cirujanos contratados para reducir las listas de espera, fueron algunas de las citadas. La dirección del Vall d’ Hebron asegura que se abrió una investigación reservada para estudiar los casos denunciados, que todavía no ha concluido. Pero aclaró que en ningún caso «las muertes se produjeron por los recortes ni por criterios organizativos».

El Síndic de Greugues, Rafael Ribó, confirmó ayer que recibió la queja del jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular y que «estudiará el tema a fondo» y con la «máxima celeridad», tal como le ha demandado el conseller de Salud, Boi Ruiz. El defensor del Paciente y el sindicato Metges de Catalunya pidieron también la máxima transparencia».