Esteve admite que el pacto con el PP funciona aunque Mas vaya a romperlo

El presidente de la Diputación reconoce que manda el contexto soberanista

Llobet y Riera (del PP) conversan a la derecha del presidente de la Diputación, Salvador Esteve
Llobet y Riera (del PP) conversan a la derecha del presidente de la Diputación, Salvador Esteve

El pacto entre CiU y PP en la Diputación de Barcelona descuenta sus horas y lo hace de forma completamente ajena al funcionamiento de esta institución. La dirección de Convergència aguarda el momento adecuado para precipitar el fin de esta alianza y, entretanto, el presidente de la Diputación de Barcelona, Salvador Esteve, no tiene otro remedio que disimular la situación aunque lo haga insinuando la cruda realidad. «No hay ninguna razón que afecte al gobierno, sino que es más bien el contexto político general», afirmó ayer Esteve, dando a entender que la previsible ruptura de su pacto con el PP con está relacionada con la escalada independentista de CiU y no con problemas internos en la Diputación.

Esteve fue ayer el hombre más buscado en el pleno de la Diputación. Los periodistas querían conocer de su boca la confirmación de que el pacto con el PP está a punto de volar por los aires, pero le tocó el papel de contemporizar con la dirección de su partido. «No se ha producido ninguna ruptura del pacto ni se producirá hoy (por ayer). Se está hablando de la decisión e inminentemente la comunicaremos», concedió únicamente Esteve.

La ruptura se da por descontada y, de hecho, el propio PSC admitió que han existido conversaciones con CiU para gobernar la Diputación, aunque los convergentes no han hecho llegar, de momento, a los socialistas una oferta formal para gobernar. «Esperaremos a que se dirijan a nosotros y veremos con qué disposición», afirmó el primer secretario del PSC, Pere Navarro, que apuntó la posibilidad de que los nacionalistas quieran gobernar en solitario.

Hay que recordar en este punto que CiU tiene 20 de los 51 diputados provinciales y, por tanto, le faltan seis para la mayoría. Para lograrla necesitarían o bien un pacto con el PSC (19), o bien un pacto a tres bandas con ICV (4) y ERC (2).

El interés de Navarro, en todo caso, es que el PSC rompa todos sus pactos con el PP, no únicamente en la Diputación sino también a nivel municipal en Castelldefels, Reus, Cambrils, El Vendrell y Calafell. «Si finalmente produce la ruptura, llega muy tarde. Después de discursos tan separados, no tiene ningún sentido que CiU y PP mantengan sus pactos en entes municipales», subrayó Navarro.

Por su parte, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, que todavía no ha recibido ninguna comunicación oficial por parte de CiU de dar por roto su acuerdo, subrayó que si se materializa la quiebra «se demostrará que quien manda en Cataluña es el presidente de Esquerra, Oriol Junqueras». Sánchez-Camacho destacó, además, que los pactos municipales con CiU «han funcionado muy bien y no hay motivo para que se rompan».