La CUP pide nombrar a Mas «comisionado internacional»

Plantea que Mas presida un Comisionado para internacionalizar el proceso

Los miembros de la CUP, Anna Gabriel, Antonio Baños y Albert Botrán
Los miembros de la CUP, Anna Gabriel, Antonio Baños y Albert Botrán

No descarta su investidura. Junts pel Sí cree que discutir al líder de CDC equivale a que el Real Madrid ponga en cuestión a Messi en el Barcelona.

Las conversaciones entre Junts pel Sí y la CUP no están rotas y la posibilidad de que Artur Mas sea finalmente investido presidente de la Generalitat no se puede considerar remota. «Todo está abierto», subrayó ayer el número uno de la CUP, Antonio Baños, un día después de que las bases del partido antisistema se inclinaran por que el president sea alguien diferente a Mas. Baños quiso disminuir el peso de la votación que la CUP celebró el domingo en Manresa (Barcelona) porque se trató, según sus palabras, de «una especie de sondeo». «Fue un voto orientativo», dijo en Rac 1.

En estos momentos lo que más une a Junts pel Sí y a la CUP es evitar unas nuevas elecciones. Ambas formaciones son conscientes de que unos y otros podrían quedar muy dañados en el caso de no alcanzar un pacto de gobernabilidad en Cataluña. Evitar otra convocatoria electoral en marzo es lo que más vida da en estos momentos a las negociaciones. «Para mí sería un drama. Sería un fracaso personal», dijo Baños en alusión a que el bloqueo tenga que resolverse en las urnas.

Mientras la CUP no descartó un final feliz de las conversaciones, Junts pel Sí optó por salir en tromba en la sala de prensa del Parlament para exigir a los antisistema que desbloqueen la situación de una vez por todas y que abandonen la discusión en torno a quién debe ser el presidente de la Generalitat. «Querer discutir el nombre de Mas es como si el Atlético de Madrid y el Real Madrid quieren decidir si Messi debe jugar en el FC Barcelona», dijo el número uno de la lista de Junts pel Sí, Raül Romeva.

Romeva compareció en el Parlament junto a destacados dirigentes de CDC y ERC para exigir movimientos a la formación anticapitalista. «Instamos a la CUP a que demuestre por la vía de los hechos que quiere llegar a un acuerdo», dijo el ex de ICV.

Lo cierto es que la CUP ha decidido cambiar de estrategia. Tras un mes de enorme discreción sobre la marcha de las conversaciones con Junts pel Sí, los anticapitalistas han decidido hacer públicas el conjunto de las discrepancias que mantienen para cerrar un acuerdo. Es lo que los antisistema llaman «pasar a la ofensiva».

La número dos de la CUP, Anna Gabriel, mencionó, por ejemplo, como uno de los problemas el hecho de que Convergència se resista a dar marcha atrás a sus «políticas neoliberales». Explicó en este sentido que la CUP ha puesto sobre la mesa revertir algunas privatizaciones como la de Aigües Ter Llobregat (ATLL). «Pero esto no avanza», lamentó.

Según Anna Gabriel, «hay dificultades para hablarlo», ya que Junts pel Sí «no considera privatizaciones cosas que nosotros sí que las vemos como tales, por ejemplo el Consorcio Sanitario de Lleida», y esto «es una diferencia ideológica», reflexionó en Catalunya Ràdio. La diputada de la CUP también deploró que Convergència se resista a discutir sobre las ayudas en las escuela. «No podemos hablar de las subvenciones a escuelas privadas», desveló.

Las dificultades para alcanzar un acuerdo entre Junts pel Sí y la CUP, por tanto, trascienden la figura del presidente de la Generalitat. «Hay muchas líneas rojas en el otro lado», criticó la diputada antisistema, que también aprovechó para lanzar un mensaje dirigido a Oriol Junqueras. «ERC no se opone ni discute», explicó.

Las 5 propuestas de la CUP

En esta línea de «pasar a la ofensiva», la CUP filtró ayer alguna de las alternativas que ha planteado para que Mas conserve un papel preeminente en el Govern como «comisionado para la internacionalización del proceso». Su deseo sería que hubiera un presidente de consenso –el ex de ICV Raül Romeva– o bien que haya un «liderazgo político coral» que divida el gobierno provisional en tres grandes áreas, una presidencia rotatoria, una copresidencia. Para todo ello debería modificarse la ley actual.

En otro orden de cosas, Anna Gabriel también censuró el recurso que finalmente ha presentado la Mesa del Parlament contra la suspensión de la resolución inicial del proceso independentista aprobada por el TC. «Nos ha sorprendido esto que se haya recurrido ante el TC, cuando en el texto ya se decía que no reconoceríamos la legitimidad de este tribunal, y en el recurso se dice que sólo es una declaración».