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La oposición municipal se une contra la ordenanza de las terrazas

La iniciativa del Gremio de Restauración, que propone varios cambios de la normativa, cuenta con el apoyo de 23 de los 41 concejales, lo que deja a Colau en minoría.

El Gremio de Restauración y la oposición municipal quieren más flexibilidad en la normativa de las terrazas barcelonesas.
El Gremio de Restauración y la oposición municipal quieren más flexibilidad en la normativa de las terrazas barcelonesas.larazon

La iniciativa del Gremio de Restauración, que propone varios cambios de la normativa, cuenta con el apoyo de 23 de los 41 concejales, lo que deja a Colau en minoría.

El Gremio de Restauración de Barcelona presentó ayer una iniciativa popular en el Ayuntamiento, con el objetivo de modificar en parte la vigente normativa respecto al sector de las terrazas. Entre otras medidas, se pide garantizar las condiciones de accesibilidad, el mantenimiento de los horarios, la flexibilización de las distancias, el empoderamiento de los territorios y los técnicos municipales, y la presencia de personal en las terrazas.

Aparte de estas peticiones, lo importante de esta Iniciativa Legislativa Popular (ILP) del Gremio cuenta con el apoyo de 23 de los 41 concejales del Consistorio. Es decir, toda la oposición menos la CUP, y el equipo de gobierno de Ada Colau, incluyendo el PSC. Secundaron la moción el Grupo Municipal Demòcrata (PDeCAT), C’s, ERC y el PP.

El presidente del Gremio, Pere Chias, explicó ayer que este apoyo es «suficiente» para aprobar su propuesta. Aprovechó para decir que le gustaría que Colau se sumara a una iniciativa que, según dijo, «respeta» a los vecinos de la ciudad.

El conflicto con las terrazas se arrastra desde hace tiempo en la ciudad. Por un lado, los restauradores piden cambiar la normativa actual, de acuerdo con esta ILP, pero en cambio algunas comunidades vecinales prefieren que se preserve el espacio público en las aceras.

La medida viene del anterior gobierno municipal liderado por Xavier Trias, y aunque Colau la ha aplicado, la oposición y los restauradores se han vuelto ahora en contra.

La iniciativa coincide, además, con dos hechos puntuales. Por un lado, se retiraron mesas y sillas de terrazas de la calle Mandri, precisamente por no cumplir la actual normativa. También los vecinos del Poble Sec, concretamente de la calle Blai, se quejan de la masificación de su espacio, una vía que cuenta con 500 metros de longitud y 37 terrazas, además de 52 restaurantes.

Desde las filas del PP municipal, su líder, Alberto Fernández, denunció que «criticamos que el gobierno municipal no haya hecho nada y haya tenido que ser el Gremio quien haya de presentar una iniciativa haciendo de gobierno». Añadieron que «hemos valorado positivamente la presentación de esta iniciativa ciudadana, y hemos recordado que, de tirar adelante, tendría consecuencias de gobierno, como si la hubiera aprobado la misma Colau».

Chias enfatizó la urgencia de aprobar esta modificación de la actual ordenanza para terminar con la «crisis de las terrazas», que catalogó como un «conflicto desagradable» que, además, indicó que dura desde hace dos años y tres veranos.

«Estamos soportando la incomodidad de los clientes del sector de la restauración. El Ayuntamiento no ha tenido respeto por ellos ni hacia nosotros», denunció el presidente del Gremio.

Por su parte, el director de la entidad, Roger Pallarols, detalló que esta modificación se trata de la «articulación» de la propuesta de mínimos que el sector de la restauración presentó a principios de julio con la intención de «desencallar» el conflicto.

Puntualizó que una ILP se tramita como cualquier ordenanza municipal y que, por lo tanto, requiere una aprobación inicial, que ya sería posible con la oposición y a la que seguiría un periodo de información pública en la que agentes públicos y privados podrían presentar propuestas.