«Más vale que “Don Quijote” no entre en tu vida porque después no saldrá»

El realizador Terry Gilliam presentó el ciclo que se dedica a su obra en la Filmoteca

El realizador Terry Gilliam en el barrio del Raval de Barcelona
El realizador Terry Gilliam en el barrio del Raval de Barcelona

Orson Welles lo intentó y falló en el intento. Walt Disney también acarició la idea con Salvador Dalí, pero la cosa no pasó del proyecto. Finalmente fue Terry Gilliam, en una accidentada lucha contra los elementos, quien se encargó de llevar a la gran pantalla su personalísima visión de la locura de Alonso Quijano, es decir, don Quijote de la Mancha. El resultado de esa obsesión fue «El hombre que mató a don Quijote», que se estrenó el pasado año tras casi dos décadas de desventuras.

Esa película es el punto de partida del ciclo que la Filmoteca de Cataluña dedica desde ayer al cineasta y uno de los integrantes del mítico grupo Monty Python. En los próximos días podrán verse títulos ya clásicos con y sin los Monty Python como «Los caballeros de la mesa cuadrada y sus locos seguidores», «Doce monos», «Brazil», «El rey pescador» o «Miedo y asco en Las Vegas».

Divertido y sin pelos en la lengua , Terry Gilliam hizo balance en un encuentro con la prensa de lo que ha sido su carrera y, en especial, de su relación con el personaje cervantino que tantos dolores de cabeza le ha provocado. «He estado treinta años con este proyecto, veinte de ellos buscando localizaciones», comentó el protagonista de una retrospectiva que lo define como «un visionario quijotesco». «Es un buen título. Me he pasado treinta años con el personaje y, como diría Cervantes, ha habido momentos álgidos y bajos. Creo que para hacer una obra como “Don Quijote” tienes que estar un poco loco. Yo estoy muy contento de haber sobrevivido a esta aventura, no como le pasó al personaje de Cervantes», dijo el cineasta. Por todo ello avisó que lo mejor es que «más vale que “Don Quijote” no entre en tu vida porque después no saldrá».

Para hacer películas como «Los héroes del tiempo» –que pronto se convertirá en una serie para Apple–, «Los hermanos Grimm» o «El imaginario del doctor Parnassus» hay que tener mucha imaginación y seguir pensando como un niño. Gilliam, a este respecto, declara que «no he crecido nunca. Luego te haces adulto y tienes que ser realista para cruzar la calle, pero hace falta imaginación. El mundo es mucho más extraordinario que lo que nos dicen los medios de comunicación. Durante mi infancia vivía sumergido en el campo y la radio, además de los libros, lo que me alimentó la imaginación. Eso me hizo estar siempre contento y tener este optimismo, aunque solamente los lunes. El resto de días son una mierda».

En esto último también ha influido el hecho de que estemos «en el momento más deprimente de mi vida. Se ha abierto la caja de Pandora y ahora resulta imposible satirizar nuestra época. Eso la hace la más triste. Piensen, por ejemplo, cómo podemos satirizar a alguien como Trump que ya es extremo por sí mismo».

Gilliam también quiso hablar del momento que está vivendo el cine de la mano de las grandes plataformas de televisión. Sobre este tema comentó que «si estás sentado en casa cerca de la tele, puedes sentirte como si estuvieras en una sala de cine, y esa tendencia de ver cine en la televisión no parará, pero la experiencia de ir a un cine a oscuras, acompañado de más gente, es una experiencia diferente de estar en casa con una cerveza en la mano». Sin embargo, el cineasta británico se mostró partidario de la labor que se hace, por ejemplo, desde Netflix donde «he visto en los últimos dos años películas mucho mejores que las que se proyectan en las salas de cine. Lo que me preo

cupa es que se pierda la experiencia» porque «ver cine en un móvil es tergiversar la idea de la gran pantalla. Lo que está ocurriendo es que tú ahora eres el grande mientras que la pantalla es la pequeña. La culpa es de la pantalla de iphones».

Tampoco le importa la opinión que tenga sobre este particular la Academia de Hollywood y sus premios. «No me importan los Oscars porque no sé qué representan y no siempre quiere decir que sea cine de calidad». Calidad sí encontró, por ejemplo, viendo la serie «Breaking Bad» que definió como «una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida».

La Filmoteca permite ahora conocer disfrutar de la experiencia Terry Gilliam.