Meritxell Batet, la vía federalista que necesita el apoyo «de la sociedad civil»

Empezó en el partido de la mano de Narcís Serra. Su otro mentor, José Montilla alaba su papel para «rehacer puentes»

La ministra Meritxell Batet en el primer acto como miembro del Gobierno que protagonizó el sábado en la capital catalana. / QUIIQUE GARCÍA / EFE
La ministra Meritxell Batet en el primer acto como miembro del Gobierno que protagonizó el sábado en la capital catalana. / QUIIQUE GARCÍA / EFE

Empezó en el partido de la mano de Narcís Serra. Su otro mentor, José Montilla alaba su papel para «rehacer puentes».

Meritxell Batet ha acaparado foco en la primera semana del nuevo Gobierno de Pedro Sánchez: al frente del Ministerio de Política Territorial y Función Pública, ella tiene la complicada tarea de abordar el conflicto soberanista y tratar de encontrar un encaje para Cataluña que pase por la vía federal. Su ascendencia en Moncloa también ha vuelto a poner en el centro del tablero político al PSC, partido que la adoptó cuando era independiente y que la promocionó de la mano de Narcís Serra y José Montilla. Precisamente, el ex president de la Generalitat habla para este periódico de Batet, a quien define como una persona «muy inteligente y con una gran intuición» que necesitará del «apoyo de la sociedad civil» para «rehacer puentes» entre Cataluña y el resto de España.

«Ella parte con una ventaja: conoce perfectamente la realidad catalana», relata Montilla. Pese a que ha desarrollado parte de su carrera en Madrid, la ahora ministra empezó su trayectoria política colaborando con Narcís Serra como independiente y dirigiendo la Fundación Carles Pi i Sunyer. «No tenía carnet de partido cuando le pedí que se sumara a mi lista» en las elecciones generales del 2004, recuerda Montilla. Según el ex president, su experiencia como diputada en el Congreso, en el PSOE y como cabeza de lista por Madrid junto a Pedro Sánchez «le ha servido para conocer a fondo la política del Estado, algo que no es fácil».

«También para estar bien relacionada», apunta Montilla, quien coincide en que «hay que caminar hacia la vía federal», coincidiendo con la primera apuesta de la ministra de Política Territorial y Función Pública, lanzada este fin de semana en Barcelona. De hecho, uno de los rasgos más característicos de Batet es su convencimiento sobre el federalismo: encabezó esta secretaría en la ejecutiva del PSOE cuando Pedro Sánchez defendía la plurinacionalidad como modelo territorial.

Por ejemplo, la Fundación Rafael Campalans –el «think tank» del socialismo catalán– publicó hace cinco años un documento con las líneas maestras de una hipotética reforma constitucional en clave federal –descentralizar el poder judicial, otorgar más rango a los Estatutos de autonomía, convertir el Senado en una cámara federal o regular la financiación– con aportaciones de la propia Batet.

«No partimos de cero», asegura José Montilla, parte importante del deshielo entre la plaza Sant Jaume y la Moncloa junto a la propia Batet y Miquel Iceta. «Se percibe un cierto hartazgo, una especie de final de ciclo», diagnostica el ex president, quien pide «superar la política de bloques» y abrirse al «diálogo, negociación y pacto». «Ella necesitará el apoyo de esa parte de la sociedad catalana que desea acabar con el conflicto y abrir una nueva ventana», concluye.