Pilar Aymerich, el placer de retratar

Es una de las grandes fotógrafas catalanas. Sus imágenes llenan ahora las salas de la Galería Eude de Barcelona

La fotógrafa en la Galería Eude con retratos de Roig, Capmany y Josep Pla
La fotógrafa en la Galería Eude con retratos de Roig, Capmany y Josep Pla

Ponerse una falda corta para poder convencer a Josep Pla con la intención de fotografiarlo. Hablar con Mercè Rodoreda de flores y plantas para que la escritora se relaje y acepte ser retratadas. Pedirle a Joan Brossa un juego de manos en mitad del caos de su estudio de la calle Balmes. Estos son algunos de ejemplos de lo que ha hecho Pilar Aymerich para poder captar con su cámara algunos de los protagonistas de la vida cultural catalana, especialmente en la Barcelona de los años 70 y 80.

La Galería Eude nos propone estos días un recorrido a través del trabajo de Aymerich en una exposición que abrió ayer sus puertas. La muestra se centra en esa Barcelona anterior a los Juegos Olímpicos de 1992, en el momento de las reivindicaciones sociales, con los nuevos aires de libertad y con una sed de cultura y conocimiento. Todo eso fue lo que pasó ante el objetivo de la fotógrafa.

Uno de los grandes ejes en Eude es el retrato, con especial atención a los dedicados a las escritoras Montserrat Roig y Maria Aurèlia Capmany, de cuyos fallecimiento se cumple este año el 25 aniversario. «Me apasiona el retrato y hay que querer a la gente para poder realizarlo. No hay que olvidar que al fin y al cabo la fotografía es una agresión», afirmó Aymerich en declaraciones a este diario, añadiendo que siempre le fascinado «el entorno del personaje, la identificación con el paisaje».

Montserrat Roig fue la amiga y cómplice en numerosas fotografías de Aymerich. En Eude se pueden contemplar unas expléndidas imágenes de la autora cuando ya se había convertido en una de las principales voces de la narrativa y del periodismo catalán de la Transición. «La conocí cuando ella tenía 16 años y yo 17. Las dos entramos a la vez en la Escola d’Art Dramàtic Adrià Gual para hacer teatro. Desde entonces nos fuimos viendo. Cuando ella me dijo que empezaba a escribir, yo me estaba iniciando en la fotografía. La revista “Serra d’Or” convocaba en ese momento un premio para escritores jóvenes y ella me habló de presentarnos, encargándose Montserrat del texto y yo de las fotografías. Se tituló “ Altres veus als nostres àmbits”, era su primer reportaje y allí ya estaban las claves de lo que sería ella como periodista», explicó Pilar Aymerich.

De la mano de esta autora, surgió también una de la fotografías más contundentes de la artista: el retrato de Joan Pagès, Ferran Planes y Joaquim Amat-Piniella, tres supervivientes catalanes de los campos de concentración nazis. «Montserrat me llamó para hacer la foto. Cuando llegué a su casa me encontré a tres personas en una mesa ante un magnetófono, explicando horrores de los campos. Di una vuelta por el barrio y vi un descampado con una pared al fondo. Al acabar la entrevista los llevé a ese descampado, pidiéndoles que se pusieran en fila, igual que cuando estaban en el campo de concentración. Les cambió la cara al instante. Solamente hice esa foto porque vi el sufrimiento en sus caras. Salió a la primera», concluyó.

Dónde: Eude. Consell de Cent, 278.

Cuándo: A partir del 2 de junio.