Puigdemont rechaza declarar unilateralmente la secesión

La oposición pedirá en el pleno del miércoles que aclare las subvenciones a sus proyectos

El president se desvincula de la era de Pujol: «No me he movido en el terreno de las comisiones»
El president se desvincula de la era de Pujol: «No me he movido en el terreno de las comisiones»

Apuesta por una constitución catalana y asegura que su juramento fue «completamente legal».

Hace una semana, los partidos catalanes se preparaban para ir a unas nuevas elecciones en marzo. Pero el sábado Artur Mas dio un golpe de timón que permitió que la negociación entre Junts pel Sí y la CUP llegara a buen puerto. El domingo, dos horas antes de que acabara el plazo para formar nuevo gobierno, el Parlament investía a Carles Puigdemont. El martes tomaba posesión del cargo con una fórmula innovadora en la que obviaba al Rey y a la Constitución. El jueves lo hacían sus trece consellers y por la noche ofrecía su primera entrevista en la televisión pública catalana para dejar claras dos ideas. La primera es que el camino hacia la independencia se debe hacer «dialogando» y la segunda es que si bien los soberanistas tienen mayoría para iniciar el proceso, el 47,8 por ciento de los votos que Junts pel Sí y la CUP obtuvieron el 27-S no es suficiente para proclamar una declaración unilateral de independencia. Dicho esto, su objetivo esta legislatura de 18 meses «más o menos» es abrir un proceso de participación ciudadana para confeccionar un nuevo país que pretende acabar con el referéndum de una Constitución catalana para medir si los catalanes quieren una Cataluña independiente.

Aunque la oposición agradece el tono dialogante de Puigdemont, censuró que ahora quiera sustituir un referéndum de autodeterminación porque sospecha que el «sí» no ganará, por otro sobre una eventual Constitución catalana.

Ayer se reunió la junta de portavoces para convocar el próximo miércoles el primer pleno con el gobierno catalán ya constituido, en el que Puigdemont explicará su proyecto y se constituirán las comisiones parlamentarias. En la reunión, se volvió a visualizar un parlamento partido. La oposición anunció que pedirá a Puigdemont que aclare las subvenciones públicas que recibieron algunos de los proyectos que emprendió en su etapa como periodista. El president se desvinculó de los tejemanejes de la era Pujol. «No me he movido en el terreno de las comisiones, he huído de este mundo», zanjó. Aclarará por qué su proyecto de «Catalonia Today» recibió subvenciones, incluso cuando era diputado de CiU y dudas sobre la empresa, ahora inactiva, que tiene con el recién nombrado director de Catalunya Ràdio, Saül Gordillo, que ayer dijo que le parece increíble que una trayectoria profesional y emprendedora previa a la política pueda «inhabilitar» un cargo público. La comisión sobre el proceso constituyente que estudian JxSí, la CUP y Catalunya Sí que es Pot también dividió a los portavoces.

Un «radical» para «The Economist»

El semanario británico The Economist se hace eco del nombramiento de Carles Puigdemont, al que define como un líder secesionista radical y se pregunta si los catalanes apoyarán a un gobierno confrontacional.