Ramón Caus: «Una Barcelona eléctrica reduciría a la mitad la sensación de ruido»

DIRECTOR EXPOELECTRIC

Dos coches eléctricos ante el Arco del Triunfo de Barcelona
Dos coches eléctricos ante el Arco del Triunfo de Barcelona

– ¿Cuáles son los beneficios de una ciudad eléctrica?

– Principalmente, la mejora de la calidad del aire que respiramos y la satisfacción del ciudadano por el menor ruido que provoca la circulación.

– ¿Mucho menos ruido?

– Una Barcelona 100 por 100 eléctrcia reduciría a la mitad la sensación de ruido.

– Y además...

– Y además, también estaría el tema termográfico. El coche eléctrico produce menos calor que un vehículo de gasolina convencional.

– ¿Y los inconvenientes?

– Eso es subjetivo, pero la principal objeción que se hace al coche eléctrico es que como no hace ruido es peligroso para el peatón. Hay que mentalizar a la gente que cuando se va caminando por la calle hay que mirar y no escuchar.

– ¿Ahora mismo es viable una ciudad eléctrica?

– No lo es. Primero habría que ajustar las normas y la legislación para que las personas puedan tener un cargador en el garaje particular o comunitario y modificar las conductas de los usuarios respecto a los suministros de electricidad.

– ¿En qué sentido hay que cambiar esas conductas?

– Pues por ejemplo, habría que cargar el coche por las noches para aprovechar que éste es el momento en que tenemos la máxima energía a disposición. Se trata simplemente de un tema de educación.

– ¿Pero hay recursos eléctricos suficientes para que sea sostenible una ciudad eléctrica?

– Sí. Tenemos suministros de sobra y más aún por las noches. De hecho, se calcula que con la capacidad que hay ahora se podría abastecer a cerca de 4 millones de vehículo eléctricos.

– Entonces, ¿es posible una ciudad 100 por 100 eléctrica?

–Es prácticamente una utopía. Siendo realistas, el objetivo es una ciudad en la que convivan con total normalidad los vehículos híbridos, de combustión y eléctricos.

– ¿Y eso cuándo espera que se produzca?

– Pues tardará porque primero existe un problema de orden económico y es que las administraciones públicas no invierten ya que tienen otras prioridades. Para dar un giro en este sentido, primero los vehículos públicos deberían ser eléctricos.

– ¿Para dar ejemplo?

– Porque es necesario cambiar la visión que le gente tiene de los coches eléctricos, a los que ven más como un problema que como una solución, que es lo que son.

– ¿Por qué un problema?

– Les preocupa la autonomía del vehículo, lo que en ciudad no es ningún problema, así como dónde recargarlo, si se trata de coches más caros... Pero en cualquier caso, hay que hacerlo, hay que tender hacia una ciudad 100 por 100 eléctrica por la calidad del aire que respiramos.

– Y además, ¿cargar el vehículo eléctrico podrá suponer un aumento importante en la factura de la luz?

– Consume lo mismo que un calefactor para el baño. Por ejemplo, diez euros en gasolina equivaldrían a tres euros en electricidad.

– ¿Entonces, el coche eléctrico es el futuro?

– En las grandes ciudades, será el futuro.

– ¿Y para cuándo?

– Yo creo que en una década, pero antes hay que empezar por mentalizar a la gente. Educarla.