Sánchez-Camacho insinúa que CiU difundió la grabación de La Camarga

Sugiere que se quiere «eliminar» a los políticos que son un freno para la independencia

«Hay una clara operación de desprestigio contra los políticos que se oponen al separatismo»
«Hay una clara operación de desprestigio contra los políticos que se oponen al separatismo»

BARCELONA– «¿Por qué se difunde ahora la grabación de una conversación que tuvo lugar hace tres años?». La pregunta se la hacía ayer Alicia Sánchez-Camacho, tres días después de que la juez que investiga el espionaje que sufrió la presidenta del PP catalán, durante un almuerzo en La Carmarga con la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola, imputara a la gerente del PSC, Lluïsa Bruguer. Era la primera vez que Sánchez-Camacho hablaba después de que la decisión judicial diera una vuelta de tuerca a la investigación y lo hizo con un estudiado guión. Además de descubrir quién encargó que se la espiara, ahora quiere saber quién y por qué difundió la grabación de una conversación que tuvo lugar hace tres años, en julio de 2010.

Sánchez-Camacho insinuó que CiU podría haber difundido la conversación con la intención de «eliminar a los políticos que son un obstáculo en el proyecto soberanista». Su teoría es que colgó en la red fragmentos de su charla con Victoria Álvarez «estudiados y manipulados» para «ensuciar» su nombre. Lo que le lleva a sospechar de CiU es que después de que se publicaran trozos de la conversación en el restaurante La Camarga a través de twitter, «CiU hiciera un comunicado atacándome a mí, que soy la principal víctima».

Comparecencias

La presidenta del PP catalán está dispuesta a comparecer en el Parlament para dar explicaciones con el objetivo de que se aclare quién encargó la grabación y quién la difundió. Aunque los populares pidieron en su día una comisión de investigación para aclarar «todos» los casos de espionaje y cuando dicen «todos» también quieren saber quién mandó investigar a Joana Ortega, a Felip Puig o a José Montilla, su propuesta no prosperó. CiU, PSC y ERC la vetaron. En cambio, sí cristalizó la iniciativa para que comparezcan Sánchez-Camacho y el ex secretario de organización del PSC, José Zaragoza.

La senadora del PP lamentó que haya de dar explicaciones quien «ha sufrido una vulneración de sus derechos constitucionales» y denunció se protejan a los diputados imputados por el «caso Palau», la trama de las ITV o de la mafia rusa. Lo de lamentar que comperecerán las víctimas lo decía por ella, no por Zaragoza.

Hasta que la investigación judicial no diga lo contrario, los populares sospechan que el ex secretario de organización de los socialistas catalanes está detrás del espionaje encargado a la empresa Método 3. «No descubro nada si digo que la gerente cumplió instrucciones de responsables políticos del PSC que tienen nombres y apellidos», dijo el viernes el portavoz del PP catalán, Enric Millo, y repitió ayer Sánchez-Camacho, quien lamentó que tras la imputación de la gerente socialista, ningún dirigente del PSC se ha puesto en contacto los populares para dar explicaciones.

A falta de este gesto, el PP pedirá a Pere Navarro que se explique en el Parlament. También CiU. Así que, aunque Navarro alegue que poco puede decir porque no estaba en la dirección, le tocará hablar.