Cataluña

Subirana: «La de Cataluña es una sociedad hiperliteraturizada»

El profesor universitario y escritor publica el ensayo «Construir con palabras»

El profesor universitario y escritor publica el ensayo «Construir con palabras».

Publicidad

Bajo el título «Construir con palabras. Escritores, literatura e identidad en Cataluña (1859-2019)», publicado por Cátedra, el profesor universitario y escritor Jaume Subirana propone una mirada a la historia cultural de las letras catalanas, con una especial atención a aquellos autores que han sido considerados como «poetas nacionales». Esa es una distinción que ha recaído en nombres como los de Jacint Verdaguer, Joan Maragall y Miquel Martí i Pol, pero no en Josep Carner, Joan Salvat-Papasseit o Salvador Espriu,

Y, ¿qué debe tener un escritor para ser un «poeta nacional de Cataluña»? Subirana afirma que estamos hablado de un reconocimiento que «forma parte de un proceso de consolidación que se puso en marcha en el siglo XIX. En el caso de Verdaguer nunca se discutiría porque también representa al país. Por otro lado, Josep Maria de Sagarra, por ejemplo, es un autor popular, pero no encarna la representación de Cataluña». A ello hay que sumar el reconocimiento institucional, los premios o su presencia en los manuales escolares de estos autores.

Por otro lado, hablamos de una marca, como es la de «poeta nacional», que difícilmente puede también traducirse hacia narradores o dramaturgos. Subirana sostiene que esto es porque «asociamos a la poesía con la sensibilidad y escriben en nombre de una colectividad».

Hay una profunda relación entre Cataluña y su literatura, que tiene ocho siglos de vida, pero apenas unos cincuenta años como disciplina académica. «La catalana es una sociedad hiperliteraturizada. La literatura tiene mucha más presencia que otras artes. Por ejemplo, a nadie se le ocurre conmemorar el centenario de un médico, un bailarín o un militar. Estamos en una sociedad en la que la literatura, la palabra es importante porque está vinculada con la identidad. Y, además, le damos este papel importante a los escritores, pero no a los editores, los traductores o los críticos», añadió el autor de «Construir con palabras».

Publicidad

Nos encontramos a las puertas de la presencia de la literatura catalana en la próxima Feria del Libro de Buenos Aires. Cuando se le pregunta a Subirana si está de acuerdo con la lista de los autores que viajarán a Argentina, responde que «estamos hablando de una feria que es un lugar de compra-venta. Nos tendríamos que relajar un poco porque la realidad es mucho más que un eslogan. Esto no debería limitarse al bilingüismo, a catalán y castellano, porque estamos en una sociedad que es plurilingüe. No podemos dejar de lado, por ejemplo, a aquellos escritores que han hecho un gran servicio a una lengua histórica, como es la catalana, pese a no ser catalanes, como puede ser el caso de Joan-Lluís Lluís». Asimismo el profesor y escritor recuerda que «la realidad es mucho más compleja. Ahí está el caso de un escritor como Salem Zenia, un autor que forma parte del programa de escritores refugiados del PEN Club. Procede de Marruecos y escribía cuentos infantiles, pero no estaban publicados. Pues bien, en Barcelona se ha convertido en un autor de lengua amazigh».