Castedo no cree que dimitir por el caso Brugal beneficiara a Alicante

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La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, aseguró ayer que dimitir por el caso Brugal no beneficiaría a la ciudad. Se pronunció así durante el pleno de ayer cuando EU acusó a la popular de ser responsable de que se asocie la imagen de Alicante con la corrupción.

«Creo que no porque si creyera lo contrario ya lo habría hecho. Creo que eso sólo le beneficiaría a usted».

Previamente, el portavoz de EU, Miguel Ángel Pavón, había acusado a Castedo de, incluso, haber adelantado la fecha del pleno «en función de su agenda judicial», dado que declarará el próximo jueves a petición propia ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJCV) en relación con los presuntos amaños del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) de la ciudad que se investigan en una pieza separada de Brugal.

La oposición insistió en pedir la dimisión de la primera edil y delegar su responsabilidad «en algún compañero que no esté implicado en ningún caso de corrupción».

Discrepancias en el PSPV

En el mismo pleno volvió a evidenciarse la división interna del grupo socialista, ya que dos ediles, Gabriel Moreno y la exportavoz, Elena Martín, abandonaron sus asientos durante unos minutos para evitar romper la disciplina de voto.

Ocurrió cuando se discutía una iniciativa de EU, rechazada por PP, PSPV y UPyD, que solicitaba un control por parte de los ciudadanos de la deuda pública.

La ejecutiva municipal del PSPV aseguró que esta desobediencia es «una vulneración de las normas internas».