Cierval alerta de que la corrupción no ayuda a recuperar la confianza

El presidente de la patronal valenciana Cierval, José Vicente González (en el centro), ayer durante la Asamblea General Ordinaria
El presidente de la patronal valenciana Cierval, José Vicente González (en el centro), ayer durante la Asamblea General Ordinaria

Las empresas necesitan confiar en las instituciones públicas para «sacar este país adelante», y no ayuda a conseguir esa confianza «las conductas poco ejemplares entre los responsables de gobiernos nacionales, autonómicos y locales». Así lo aseguró ayer el presidente de la patronal de la Comunitat Valenciana, José Vicente González, durante la clausura de la Asamblea General Ordinaria de la organización.

Aseguró que los casos de corrupción política «no ayudan en nada» a la estabilidad del país, aunque se mostró convencido de que «la inmensa mayoría de los políticos y los servidores públicos son gente honesta y trabajadora», pero en los casos en los que no lo son «hay que separarlos y hacerlo rápido».

La Asamblea de la patronal aprobó ayer unos presupuestos de 890.373 euros para este año, un una cifra un 48 por ciento inferior a las cuentas de hace dos años, dotadas con 1,7 millones de euros. Subrayó el gran esfuerzo que están realizando las organizaciones empresariales y recordó que la Administración valenciana sigue teniendo una deuda con ellas.

Preguntado sobre a cuánto asciende ese débito, respondió que es lo que están intentando averiguar puesto que la forma de contabilizar de la Generalitat no es la misma que la de Cierval.

En todo caso, se mostró confiado en obtener pronto un calendario de pagos, aunque también aclaró que está convencido de que no van a cobrar este año.

Financiación injusta

Con respecto al sistema de financiación autonómica, González reclamó una solución definitiva y aseguró que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ya tendría que haber concedido a la Comunitat el llamado déficit asimétrico, es decir, una mayor capacidad de endeudamiento.

Además, reclamó una quita de 11.000 millones de euros -la supuesta deuda histórica que el Gobierno central mantiene con la Comunitat por la insuficiente financiación a lo largo de los años- sobre la deuda autonómica.

Por otra parte, reclamó que en un plazo «inmediato» se acabe la conexión en AVE entre Valencia-Alicante y Castellón, un elemento «básico» para la vertebración de la Comunitat, y calificó de imprescindible la mejora de la conexión entre Sagunto y Zaragoza.

Lamentó también las enormes dificultades que tienen las empresas para conseguir financiación y aseguró que los bancos nacionalizados tienen el deber de dar créditos.