El 30 % de los usuarios de Cáritas son niños

La directora, Concha Guillén, el obispo Enrique Benavent y Fani Raga
La directora, Concha Guillén, el obispo Enrique Benavent y Fani Raga

Pese a que continúan redoblando sus esfuerzos para absorber una demanda que no deja de crecer, los responsables de Cáritas reconocen no estar satisfechos. En 2012 atendieron a casi 102.000 personas en riesgo de exclusión social, un 9 por ciento más que en el ejercicio anterior y un 170 por ciento más que antes de la crisis, en 2007. Además, según señaló la secretaria general de la Asociación, Fani Raga, el 30 por ciento de los usuarios son menores. Son los números, detrás hay personas cada vez más vulnerables, ya que las desigualdades se han acentuado.

El porcentaje de españoles que acuden a las puertas de la entidad sin ánimo de lucro creció hasta suponer el 49 por ciento del total, diez puntos más que en el anterior ejercicio. Antes de la crisis, tan solo representaban el 21 por ciento. El perfil mayoritario ahora es el de la mujer que solicita ayuda para su familia. También destacan las parejas jóvenes con hijos.

Para hacer frente a estas necesidades, destinó cerca de 5 millones de euros, entre ayudas directas y programas específicos. De ellos, 2,7 millones fueron para la atención primaria, el 61 por ciento para alimentación y el 24 para vivienda, para pagar hipotecas y hacer frente a facturas corrientes.

En cuanto a los ingresos, en 2012 se elevaron a casi 4 millones de euros, cifra similar a la de 2011.

Las previsiones para 2013 además no son positivas, ya que, aunque todavía es pronto, nada hace ver que disminuirán las peticiones de ayuda. Como mínimo, se mantendrán, hasta que mejore la economía. Sin embargo, según Raga, la Organización no ha llegado a su límite, si bien es cierto que, si las Administraciones apostaran más por las políticas sociales, ellos podrían llegar más lejos, ya que su labor no es ofrecer una ayuda económica puntual, sino acompañar «desde la escucha» a las familias con necesidades.

En esta línea, indicaron que los Gobiernos han de mejorar muchas de sus actuaciones sociales. Criticaron el recorte en la Ley de Dependencia, en la Sanidad y los retrasos en los pagos de las renta garantizada. «La gente se muere de hambre, pero nos ocupamos de los bancos». La solución, el empleo.