El Consell destina 803 millones a gastos fuera de presupuesto

La Cuenta General de 2018 refleja un resultado patrimonial negativo de 840 millones de euros, un 40 por ciento mejor que la de 2017, cuando fue de 1.368

El conseller de Hacienda y Modelo Económico, mVicent Soler, y la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ayer tras el pleno del Consell
El conseller de Hacienda y Modelo Económico, mVicent Soler, y la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, ayer tras el pleno del Consell

La Cuenta General de 2018 refleja un resultado patrimonial negativo de 840 millones de euros, un 40 por ciento mejor que la de 2017, cuando fue de 1.368

Los números de la generalitat valenciana van mejorando en algunos aspectos, si bien es cierto que otros se resisten. Es el caso de los gastos fuera de presupuesto, lo que antiguamente se llamaba «facturas en los cajones», gastos imprevistos que no están reflejados en el Presupuesto oficial. Esa partida sigue siendo de 803 millones de euros en la Administración valenciana, si bien la cifra es 160 millones de euros inferior que la del año 2017.

Estas son algunas de las cifras de la Cuenta General de 2018 que avanzó ayer el conseller de Hacienda y Modelo Económico, Vicent Soler, tras el pleno del Consell, si bien el documento completo no se conocerá hasta el próximo lunes.

De los 803 millones, Soler solo detalló 313, que han ido destinados entre otras cosas a pagar sentencias del personal sanitario, convenios para centros docentes o ayudas a la vivienda no reconocidas en la etapa anterior. Preguntado por los 490 millones de euros restantes, el conseller no supo responder más allá de que son gastos registrados en el Registro Unificado de Facturas (RUF) son preasignación.

Por lo que respecta a la cuenta 411, es decir, los gastos derivados a próximos ejercicios, la cifra asciende a 246 millones de euros, que proceden de gastos de farmnacia y copagos sanitario, facturas del año pasado que se pagarán en este ejercicio, pagos del «método alemán» y el acuerdo extrajudicial con el IVO.

El resultado económico-patrimonial de la Generalitat valenciana, es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos, es de -840 millones de euros, una cifra negativa, aunque mejor que la del año 2017 (-1.368 millones de euros) y desde luego mucho mejor que la de -6.648 millones del año 2011.

El patrimonio de la Generalitat valenciana, que ascendió el año pasado a 1.719 millones de euros, se vio mermado en 1.147 millones de euros por la cesión de a los ayuntamientos de los colegios construidos por Ciegsa.

El pasivo, es decir, la deuda de la Administración valenciana, ascendió a 30.096 millones, un 2,74 por ciento más que el año anterior, cuando ascendió a 29.294 millones. El pasivo exigible, que aumenta un 2,59 por ciento, asciende a 51.592 millones, debido básicamente al FLA ante «la ausencia de un sistema de financiación justo».

Àpunt, ¿los mismos errores que Canal 9?

El conseller de Hacienda, Vicent Soler, afirmó ayer que À Punt es una empresa «emergente» y no se le puede exigir «velocidad de crucero», su asignación presupuestaria y el modelo «ha cambiado de onda» respecto a Canal 9 y el escenario del mercado televisivo ahora es diferente. Soler se pronunció así al ser preguntado por si el desequilibrio patrimonial de À Punt puede llevar a una situación financiera como la que vivió la antigua televisión.