El dragado de la playa de El Saler deja sin nutrientes L'Albufera

El canal actúa como dique que «limpia» de organismos el agua del mar

El Celia y el Sunrise encallaron el 28 de septiembre a causa de los fuertes vientos
El Celia y el Sunrise encallaron el 28 de septiembre a causa de los fuertes vientos

Los efectos perniciosos para el ecosistema de los trabajos de draga en la playa de El Saler van más allá de lo que en un momento se pensaba. El esfuerzo de las máquinas no solo destrozó esa zona de playa de la Dehesa, y perjudicó la pesca de mar, sino que ahora los pescadores de L'Albufera denuncian que el agua salada que entra en el lago tiene menores aportes de nutrientes y de pequeña fauna los que anteriormente llegaban al lago desde el mar, y que constituían parte de la dieta de peces y aves.

El doble «muro» de arena hecho a ambos lados del canal dragado para sacar a los dos barcos que encallaron el año pasado en la playa, impide el paso a muchos de estos nutrientes y organismos que las corrientes arrastran por el fondo del mar.

Este efecto barrera era conocido por los pescadores de L'Albufera ya que también se produce, aunque de forma mucho menor, cuando la Junta de Desagüe de l'Albufera pone en marcha las turbina para «vaciar» el lago y la fuerza del agua que sale por la Gola de Pujol produce también un «canal» con montículos de arena a ambos lados.

Este canal desaparece a los pocos días por las corrientes, si bien las sucesivas ampliaciones del Puerto de Valencia han aminorado mucho la intensidad de las mismas por lo que cualquier acción sobre el fondo marino tarda más en solucionarse.

En el caso de los canales realizados por la draga, estos han supuesto una pared muy importante, mucho más que los que provocan las turbinas del Pujol, y los pescadores consideran que la afección sobre el agua de l'Albufera está siendo mucho mayor.

Desde el primer momento, tanto la Delegación del Gobierno como la Fiscalía Provincial tomaron cartas en el asunto y los armadores de los navíos han tenido que pagar pingües fianzas para hacer frente a las responsabilidades que sus capitanes hubieran podido tener en el varado de los barcos. De hecho la propia Fiscalía apreció conducta negligente en uno de ellos.

La Cofradía de pescadores también alegó daños y perjuicios por el suceso, pero nadie pensó en las interconexiones globales de los ecosistemas y en que el suceso fuera a afectar también a la fauna del lago, uno de los humedales más importantes de España con un delicado equilibrio biológico que se debe preservar.