El PP nacional arropa a Bonig en una jornada marcada por el «no» al 1-O

«Gracias por vuestra fuerza y trabajo en momentos tan complicados», dijo Cospedal

El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maíllo, junto a Javier Arenas, ayer a su llegada a Alboraya

«Gracias por vuestra fuerza y trabajo en momentos tan complicados», dijo Cospedal

La cúpula del PP nacional se concentró ayer en el restaurante La Ferradura de Alboraya (Valencia) para celebrar la Interparlamentaria del partido bajo el lema «Cohesión y estabilidad, garantía de futuro». Tanto el coordinador general del partido, Fernando Martínez-Maíllo, como la secretaria general y ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, arroparon a la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, al elogiar el trabajo que ha realizado durante los últimos meses. «Muchas gracias, lo habéis hecho muy bien», dijo Maíllo, mientras que Cospedal indicó que lo difícil es trabajar en el «día a día».

En este sentido, aseguró que «algunos creen que con una intervención en televisión a la semana ya está todo hecho». «Los valencianos están viendo el resultado de un Gobierno como el que tienen aquí», en el que «están todo el día peleándose», por lo que aseguró que, «también en la Comunitat, el PP es el partido más votado, mal que les pese a algunos, y la única alternativa eficaz para gobernar».

«Hay Rajoy para rato»

En otro orden de cosas, Maíllo lanzó un claro mensaje a Cs después de que se su líder, Albert Rivera, anunciara la semana pasada la presentación de una iniciativa para limitar los mandatos del presidente del Gobierno. Aseguró que hay «PP y Rajoy para rato» y que no podrán «derribar tan fácilmente» al presidente «ni con mociones de censura ni con limitaciones de mandatos».

Pero sin lugar a dudas uno de los temas centrales en los discursos de todos los dirigentes populares fue el anunciado referéndum soberanista de Cataluña. El mensaje de todos ellos fue claro y directo. No se va a celebrar ninguna consulta. Maíllo pidió confianza en el Gobierno y las instituciones, que evitarán que la soberanía «se trocee». Cospedal, por su parte, subrayó que, mientras gobierne el PP, la soberanía nacional «no se va a malvender ni intercambiar» por «nada». «Ni por el interés de un partido o un líder, ni por los disparates que puedan hacerse desde la Generalitat de Cataluña».

En este mismo sentido se pronunció la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, quien recordó que a falta de un mes exacto para el referéndum del 1-O, la consulta está anunciada pero no convocada y el Estado de derecho está «demostrando su fortaleza para que esa fecha no se materialice».

El recuerdo a las víctimas del atentado del 17 de agosto en Barcelona fue otro denominador común en los discursos de los populares. Cospedal recalcó que «la única manera de confrontar y derrotar al terror es luchando todos juntos y todos unidos». Maíllo, por su parte, pidió a la Generalitat que destierre la «prepotencia» y la soberbia» con los medios de comunicación que publican sus informaciones como «ejercicio de transparencia».

El vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, fue muy crítico con la gestión de los atentados por parte de los Mossos y del Govern y dijo que si su partido estuviera gobernando Cataluña y se conociera «lo que se está conociendo» sobre el aviso de la CIA, «tendría las sedes absolutamente tomadas por manifestaciones», y recordó las protestas en los días posteriores al atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid.