El TSJ celebra la vista extraordinaria de Fitur con los nuevos testigos solicitados

Los trabajadores y colaboradores de las empresa de Gürtel sitúan a Francisco Correa como el máximo responsable y a Pablo Crespo como su hombre de confianza

Los nuevos testigos fueron citados a petición de las defensas de Francisco Correa (izquierda) y Pablo Crespo (dcha)
Los nuevos testigos fueron citados a petición de las defensas de Francisco Correa (izquierda) y Pablo Crespo (dcha)

Los trabajadores y colaboradores de las empresa de Gürtel sitúan a Francisco Correa como el máximo responsable y a Pablo Crespo como su hombre de confianza

Las nuevas comparecencias testificales solicitadas por Francisco Correa y Pablo Crespo en el juicio por los contratos de la Generalitat con las empresas de Gürtel para el expositor valenciano de Fitur sitúan a ambos al frente de las empresas desde las que supuestamente se actuó de forma irregular. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana acogió ayer la primera de las sesiones para la declaración de once testigos a petición de las defensas de Correa y Crespo, acordadas a raíz de la ampliación de las conclusiones de la fiscal, que reclama condenas por asociación ilícita para los responsables de las empresas de la trama.

En sus declaraciones, tres exempleados y excolaboradores de este grupo de empresas explicaron que Francisco Correa era el máximo responsable y que Pablo Crespo era su «hombre de confianza» y el encargado de la gestión. Al inicio de la sesión, la presidenta de la sala (y del tribunal), Pilar de la Oliva, advirtió a las partes su propósito de admitir solo preguntas relacionadas con la nueva acusación, indicación que mantuvo con firmeza y que propició la celeridad de las declaraciones. De hecho, la vista se tuvo que interrumpir en varias ocasiones porque el siguiente testigo citado todavía no había acudido.

El primero de los testigos cuya comparecencia había sido solicitada por los considerados cabecillas de la trama, era Luis de Miguel, abogado que ejerció como asesor de Correa, que actualmente cumple condena en el centro penitenciario de Navalcarnero (Madrid), pero finalmente la parte solicitante desistió. Tras esta renuncia, el primero en comparecer ante el tribunal fue Javier Pasanau, profesional de la producción de eventos que colaboró con las empresas de Francisco Correa y, más estrechamente, con Álvaro Pérez.

Después se personó otro excolaborador de las empresas de Correa, Arturo Marugán, quien declaró que prestó sus servicios «en multitud de actos del PP, convenciones, congresos y toda clase de mítines».