Comunidad Valenciana

La Historia contradice que el valenciano descienda del catalán

La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) se equivoca en sus aseveraciones de que el valenciano y el catalán son la misma lengua, tal y como aseguraba en el escrito presentado ante Les Corts Valencianes, no tienen ningún fundamento histórico.

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Así lo defendió el abogado valenciano Vicente Giner Boira hace varias décadas en el Congreso de los Diputados gracias al estudio «La lengua valenciana». En él, bajo el criterio de años de estudio de la lengua valenciana Giner Boira se fundamentaba en argumentos muy sólidos para afirmar que el valenciano desciende del «romanç» o romance y que, en ningún caso, puede descender del catalán.

En primer lugar, niega la aseveración del que el valenciano deriva del catalán porque las tropas de Jaime I el Conquistador hablaban catalán. El abogado afirma que tal «falsedad» es imposible de admitir, ya que «ni un soldado de las tropas del rey, ni clérigo o fraile, hombre o mujer, obispo o guerrero que le acompañaban , hablaban catalán [...] por la sencilla razón de que la lengua catalana, en 1238, no existía aún». Pero Giner Boira va un paso más allá. Fundamentándose en dos documentos de dos eruditos ajenos a la ideología que defiende su tesis augura que las primeras referencias contrastadas del catalán son del año 1362. De esta manera se recoge en «Documents per a la historia de la cultura catalana mitjeval» de Antoni Rubio i Lluch y editada en 1908, que el concepto de lengua catalana aparece por primera vez en ese año, «cuando Pedro el Ceremonioso ordenó que el libro francés de caballería Lançalot fuera 'reduit en llengua catalana'». Además, Sanchis Guarner en la página 29 de su libro «La llengua dels valencians» reafirma esta afirmación y añade que en 1362 «es la primera vez que aparece esta explícita denominación».

Para Giner Boira, queda totalmente probado que era imposible que el valenciano derivara del catalán ya que «nadie de quienes vinieron con Don Jaime hablaba ni podía hablar en catalán» y que las primeras referencias escritas que se tienen de esta lengua datan de 1362. «Jamás pudo derivar de este porque este no existía aún cuando Valencia fue conquistada». Seguidamente, su argumentación cobra mayor fuerza tras demostrar en el documento que el valenciano se formó directamente del «romanç», «tan directamente como se formó el gallego, el castellano, el francés, el italiano y también el catalán».

En el estudio se asevera que la lengua que se hablaba en el siglo XIII en la Corona de Aragón era el romance, «que lo había ido creando desde Huesca al ir rompiéndose el latín medieval» . Una única lengua que hablaban tanto cristianos como mozárabes y árabes y de la que, según Giner Boira, nace el valenciano,

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En esta línea, el investigador valenciano Leopoldo Peñarroja demostró en «El mozárabe en Valencia» con más de 3.000 palabras latinas sacadas de documentos, árabes o no, de que lo que aquí se hablaba era «romanç».

Finalmente, concluye probando que «Els Furs», redactado por Jaime I, se escribió primero en latín y luego, el propio rey, los tradujo a romance para que fueran entendidos por todos los habitantes de la región.

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