La policía desarticula una red de robo en viviendas integrada por 52 personas

La Policía Nacional ha detenido tras casi dos años de investigaciones a 52 integrantes de una banda organizada dedicada al robo en viviendas en varias ciudades españolas y que tenía fijada su base en Vinaròs (Castellón).

La Policía Nacional ha detenido tras casi dos años de investigaciones a 52 integrantes de una banda organizada dedicada al robo en viviendas en varias ciudades españolas y que tenía fijada su base en Vinaròs (Castellón).

Así lo ha anunciado esta tarde en su primera visita a la Comisaría Provincial de Castellón el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, quien ha explicado que el operativo "da por desarticulada completa y totalmente"esta red organizada a la que se le imputan al menos 14 robos en viviendas, entre ellos uno cometido en Italia.

Cosidó ha estado acompañado por el inspector jefe de la Policía Judicial de Castellón, Isidro Villén, quien ha señalado que entre los detenidos, de entre 18 y 30 años, hay una mayoría de mujeres, "porque eran casi siempre las autoras materiales de los robos".

El grueso de las personas arrestadas son de origen croata asentadas en Vinaròs, aunque hay también dos detenidos españoles, responsables de una inmobiliaria y una empresa de alquiler de vehículos "que trabajaban casi exclusivamente para la red criminal, a la que dotaban de todo lo necesario para alojarse o desplazarse para cometer los robos", han explicado fuentes policiales.

El objetivo de la banda eran primeras viviendas de clase media ubicadas en zonas urbanas, de las que sustraían principalmente dinero y joyas.

Los integrantes del grupo organizado accedían siempre a casas cuyos moradores habían salido.

Lo hacían mediante la técnica del 'resbalón', consistente en emplear una pequeña tarjeta plástica e introducirla entre el marco de la puerta y la cerradura para desactivar el cerrojo cuando la puerta ha sido cerrada de un simple golpe.

"Cuando los propietarios cerraban con llave, entraban fracturando la puerta", ha matizado Isidro Villén.

A la red se le imputan al menos 14 robos, "aunque podrían llegar a ser muchos más", ha señalado el inspector jefe.

Los delitos se cometieron en poblaciones de la Comunitat Valenciana, Castilla y León, Madrid, Cataluña, Aragón, País Vasco, "e incluso uno de ellos en Italia, lo que demuestra que la organización desarticulada tenía movilidad internacional".

Además del robo en viviendas se les imputan delitos de falsedad documental, blanqueo de capitales y estafa.

La operación, que arrancó en julio de 2013, se ha desarrollado en varias fases.

La primera de ellas se centró en la investigación de las células, generalmente compuestas por dos o tres mujeres, que partían desde Vinaròs para robar en domicilios de toda la geografía española.

La última fase, concluida hace un par de semanas, se ha saldado con una decena de arrestos, entre ellos los de los dos ciudadanos españoles responsables de la empresa inmobiliaria y de alquiler de vehículos.

Los agentes intervinieron en esta última fase numerosa documentación y ordenadores que acreditan que ambas empresas "daban cobertura a los miembros de la organización para la comisión de los hechos delictivos y para la ocultación de sus lugares de residencia".

Los otros ocho arrestados en esta última fase en las ciudades de Vinaròs y Tarragona "se encargaban de prestar apoyo, cobertura y ocultación de los 42 detenidos en operativos anteriores", según las mismas fuentes.

La operación se enmarca dentro del Plan operativo contra la delincuencia itinerante, puesto en marcha a principios de 2014 para ofrecer una respuesta coordinada y global para la prevención e investigación de los delitos cometidos por grupos organizados con movilidad geográfica.