Infraestructuras

Los alicantinos piden mayor promoción para explotar el efecto AVE

Las obras de la estación son las que más retrasadas se encuentran
Las obras de la estación son las que más retrasadas se encuentranlarazon

Los alicantinos están impacientes. Ven cercana la entrada del AVE en la ciudad y no quieren perder las posibilidades del efecto AVE. El presidente del Instituto de Estudios Económicos de la provincia de Alicante (Ineca), Joaquín Rocamora, ponía voz a este desazón. Reclamó el inicio inmediato de la promoción del tren, incluso propuso el eslogan «La playa de Madrid a dos horas de tren». Exige que se ofrezca ya al viajero información turística de los lugares de interés, rutas gastronómicas, centros culturales... Sin embargo, el modus operandi de Renfe, que ya ha inaugurado unas cuantas líneas en España, dista mucho de ser compatible con esta petición. Ni tan siquiera ahora que se ha propuesto revolucionar el uso del AVE.

Los billetes podrían no comenzar a comercializarse hasta cuatro días antes de la puesta en marcha del tren. Así se hizo en Girona, por ejemplo, o en Barcelona, donde se presentaron los precios y se abrió la venta una semana antes del primer viaje. En otros trayectos como el de Zaragoza, Sevilla o Valladolid, la antelación fue de 15 días. La excepción fue Valencia. En esta ocasión sí que hubo más de tres semanas de diferencia.

Analizando cada caso, salta a la vista que, cuanto más segura esta la conclusión de las obras, con más antelación se inicia la promoción. Esto no quiere decir que el Ministerio de Fomento incumpla con los plazos previstos, pero evidencia que no hay fecha fija para el final de obras.

Desde Adif se asegura que la infraestructura está finalizada al 99 por ciento. Es decir, que prácticamente todo el trazado cuenta ya con vías, catenarias y la señalización. Los trenes de prueba también han pisado ya el recorrido, aunque aún no circulan trenes comerciales. Será entonces cuando se ajustarán los tiempos de viaje. El paso siguiente será la comercialización de los billetes con su correspondiente promoción inaugural.

Las obras que se encuentran más atrasadas son las de la estación y las del embarque. No obstante, estas no suponen un impedimento para la llegada del AVE.

Rocamora teme que la inauguración sea «un corte de cinta» y que durante los meses posteriores se realicen pruebas, de tal manera que no sea hasta después de verano cuando se ponga en marcha el servicio. Ineca ya realizó un estudio sobre esta posibilidad y calcula que Alicante perdería 50 millones si no aprovecha la temporada turística por excelencia.