18 minutos de rescate inútil

El visionado de las cámaras aclara los tiempos en los que se atendió a las víctimas del Arena n La organización facilitó el acceso a la pista principal a miles de personas

Los jóvenes que hicieron el botellón entraron al recinto de forma tranquila, sin colarse y por donde les indicó la organización
Los jóvenes que hicieron el botellón entraron al recinto de forma tranquila, sin colarse y por donde les indicó la organización

MADRID- La segunda y última jornada de visionado de vídeos en la Jefatura Superior de Policía por parte de las partes personadas en el caso Madrid Arena concluyó ayer con las cintas correspondientes al exterior del pabellón situado en la Casa de Campo. En las imágenes se puede apreciar cómo miles de jóvenes acceden a las inmediaciones del pabellón sin correr, saltar vayas ni hacer el más mínimo intento de colarse. Lo que ocurrió aquella noche, a las vista de lo que captaron las cámaras de videovigilancia, no tiene nada que ver con el argumento que Miguel Ángel Flores dio al instructor de la causa en su primera declaración judicial –el pasado 20 de noviembre–, cuando explicó que la avalancha se produjo después de que miles de jóvenes que se encontraban haciendo botellón en el aparcamiento se colaron en tropel al interior del pabellón justo antes del comienzo del Dj estrella de la fiesta, Steve Aoki.

Virginia López, abogada de la acusación popular, ejercida por Manos Limpias, aseguró que había 4.000 personas haciendo botellón y que pasaron 18 minutos desde que se produjo la avalancha mortal y se ve a los miembros de seguridad sacando a las chicas. Las imágenes muestran cómo son los propios miembros de la organización quienes conducen a miles de jóvenes para que entraran directamente a la pista central situada en la planta baja por la rampa de acceso a vehículos de emergencias, no por la entrada oficial del pabellón, por donde accedió el resto de público. Lo puso ayer de manifiesto el fiscal superior de Madrid, Manuel Moix, destacó ayer que las imágenes constatan que el recinto «no se tomó al asalto», sino que los asistentes accedieron por las entradas habilitadas por los organizadores. «Ha quedado probado de manera bastante concluyente que hubo un exceso de aforo y que no hubo un control del flujo de personas dentro del recinto». Moix, que acudió a la cita judicial junto con los abogados de las acusaciones y las defensas, dijo que de las imágenes de ayer revelaron «datos interesantes, objetivos y que no son rebatibles». A juicio del fiscal, no es revelante que los jóvenes se encontraran haciendo botellón porque luego accedieron al recinto guiados por la organización, no se mostró seguro de la posible «dejación» de los agentes de la Policía Municipal por permitir el macrobotellón. «Habría que deteminar si la Policía actuó correctamente y si su comportamiento tuvo incidencia alguna en la tragedia».

«Flores no ha dicho una verdad»

Quien sí lo tiene claro es el abogado de la familia de Belén Langdon, Abdón Núñez, que sostiene que, aunque el botellón no fue la causa, sí que influyó, por lo que reiteró la petición de que comparezcan ante el juez toda la concejalía de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, «responsables directísimos se pongan como se pongan». Núñez también destacó tras el visionado de imágenes que queda probado que en el Arena «no se coló ni una sola persona», por lo que Flores «no ha dicho ni una sola verdad» en su declaración judicial.

María José Siñeríz, abogada de la Familia de Cristina Arce añadió asismimo que durante la noche, según quedó recogido en las cintas, se produjeron al menos otras cuatro avalanchas antes de la tragedia. Felipe Moreno, abogado de la familia de Rocío Oña, denunció que el aforo de 3.000 personas previsto en la pista se reducía sensiblemente, ya que el escenario y las barras ocupaban un 25 por ciento, y que la única vía de escape era el vomitorio donde se produjo la tragedia.