Acoso sexual entre menores por Whatsapp

La Policía de Algete desmantela una red de menores que forzaba a compañeras de colegio a grabar vídeos íntimos

En algunos casos, las víctimas fueron obligadas por sus compañeros a enviar imágenes íntimas que luego difundían a través de la aplicación móvil en toda España
En algunos casos, las víctimas fueron obligadas por sus compañeros a enviar imágenes íntimas que luego difundían a través de la aplicación móvil en toda España

Las redes sociales como Facebook, Twitter o Tuenti se revelaron como escenario de acoso hace varios años, hasta el punto que las empresas decidieron ofrecer «botones antiacoso» para denunciar ese tipo de prácticas, y la Policía Nacional ha abierto cuentas para poder atender a quienes lo sufren de inmediato. El acoso on-line se ha convertido en uno más de la lista de delitos que persigue la Justicia y, en los últimos meses, los acosadores han dado una vuelta de tuerca a los medios a través de los cuales hostigar a sus víctimas. La Policía Local de Algete ha desmantelado un grupo de jóvenes que, a través de la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp, se dedicaban a difundir fotografías pornográficas de compañeras de colegio.

Los agentes, miembros del Grupo de Mujer y Menor GAMmA del municipio, detectaran las imágenes el pasado mes de marzo al ver el intercambio de pornografía entre varios jóvenes en distintas urbanizaciones de la localidad. La Policía local descubrió que fotografías y vídeos íntimos de cinco jóvenes de Algete y otros municipios limítrofes se estaban difundiendo por Whatsapp como contenido pornográfico.

Amenazadas

Tras investigar la procedencia de las imágenes, los agentes lograron localizar a tres de las cinco chicas y comprobaron que no habían dado su autorización para que se distribuyera dicho material. Es más, según explicaron fuentes de la Policía Local de Algete, en algunos casos las víctimas fueron obligadas a fotografiarse desnudas presionadas de distinta manera e, incluso, amenazadas por sus compañeros. A raíz de la denuncia de estas jóvenes –gracias a la labor de los agentes como agentes tutores en los institutos de Secundaria de la localidad y la coordinación con la dirección de los centros– la Policía localizó a una decena de menores implicados en distintos grados en la difusión de las imágenes –que se cree que ha traspasado las fronteras españolas– a los que se tomó declaración. La investigación terminó con la imputación de uno de los menores y el traslado de todas las actuaciones a la Fiscalía de Menores de la Comunidad.

Según explicó Raquel Sevilla, jefa de GAMmA, «nosotros no tenemos los medios tecnológicos para rastrear los movimientos realizados con dichas imágenes», por lo que confía en que la Fiscalía logre localizar a las dos víctimas que aún no han sido identificadas así como a los demás implicados en la difusión de las imágenes. La investigación realizada por la Policía Local de Algete no ha revelado la relación de ningún adulto en la coacción a las jóvenes.

De Twitter a la mensajería instantánea

Desde que irrumpieron las redes sociales cada vez se han destapado más situaciones de acoso sexual y amenazas a través de las mismas. Uno de los ejemplos más llamativos tiene lugar a través de Twitter, donde la Policía Nacional ha abierto un perfil para poder atender las denuncias en el momento –@policia–. Además, hace apenas dos semanas, un juzgado de Vigo dictó la primera condena por acoso telefónico realizado a través de Whatsapp. Dos jóvenes deberán pagar 100 euros y alejarse durante seis meses de la víctima, a la que amenazaban e insultaban por el móvil.