Así fue el día con chófer gratis

Algunos conductores comenzaron a trabajar a las cuatro y media de la madrugada en una jornada en la que Cabify multiplicó por trece el número de servicios.

Nos montamos con Guillermo Cobos, conductor de la empresa Vector, quien a lo largo del trayecto –gratis, claro– nos contó la situación de su sector. Foto: Alberto R. Roldán

Algunos conductores comenzaron a trabajar a las cuatro y media de la madrugada en una jornada en la que Cabify multiplicó por trece el número de servicios.

Son las cuatro y media de la madrugada y Guillermo Cobos, jefe de base y conductor de Vector, una plataforma de vehículos de transporte con conductor (VTC), ya está en pie para un día largo de trabajo. Unauto, la patronal del sector, junto con Uber y Cabify, ofrecieron ayer un trayecto gratis para dar a conocer cómo es su servicio y acercarse así a los usuarios. Lo hacen con la mirada puesta en el Real Decreto ley que el Consejo de Ministros aprobará mañana y que autorizará a las autonomías a regular las licencias VTC. Además, presumiblemente, permitirá la aplicación de una segunda licencia otorgada por el Ayuntamiento, lo que hace que Cobos, y en general todo el sector, tenga «miedo a perder el trabajo». Lo confiesa mientras invita a LA RAZÓN a dar una vuelta en su coche negro, color por el que algunos taxistas apodan con desprecio a estos vehículos como «cucarachas».

El coste de la «huelga a la japonesa», como critican desde el sector del taxi, lo asumieron tanto las empresas como Uber y Cabify, por lo que los conductores cobrarán a final de mes «exactamente igual que si fuera un día normal». Si corrieran por su cuenta, «lo hubiéramos hecho igual», añade. «La idea de este servicio es mostrar que detrás de esto hay personas, hay familias, no es sólo la aplicación».

Desde que comenzó su jornada, Cobos supo que «había mucho trabajo». No le faltaba razón, durante las 12 horas que duró la iniciativa, Cabify multiplicó por 13 sus servicios con respecto a un día normal –el número de usuarios que ha usado por primera vez este servicio ha registrado un incremento del 600% en comparación con la media de un día habitual–, mientras que Uber lo hizo por diez. El incremento se reflejó también en el número de descargas, ya que ambas estuvieron entre las más populares.

En algunos momentos del día, los de mayor demanda, los conductores no dieron abasto al número de solicitudes. Desde Uber señalaron que el día de viajes gratis fue un éxito y que en ciertos momentos, sobre todo en las horas punta, fue realmente difícil conseguir un servicio.

Semáforo en rojo. Guillermo Cobos, que antes trabajó en el sector de la fruta, asegura que le encanta su trabajo. Sospecha que el real decreto ley que prepara el Gobierno no será «nada bueno» para los VTC. Las segundas licencias, que dejarían «invalidadas» a las de VTC, son las que generan ese miedo en el sector. El número de autorizaciones bajaría en Madrid hasta datos de 2009, antes de que se liberase la concesión de permisos que ha provocado la proliferación de las VTC, mermando la flota regional cerca de un 80%.

Aún así, quieren conservar los 15.000 empleos que genera el sector de forma directa. 7.000 conductores tienen previsto movilizarse hoy y colapsar el Paseo de la Castellana, pero aseguran que no quieren recurrir a la «guerra», como definieron desde el sector del taxi al conflicto. Buscan diálogo y reclaman ser escuchados, ya que denuncian que el Ministerio de Fomento no ha contado con ellos para desarrollar la nueva normativa.

«A veces es duro», comentó el conductor al hablar sobre la relación con el sector del taxi en los últimos meses. Ya queda poco para llegar al destino y Cobos recuerda las agresiones a compañeros por parte de un grupo reducido de taxistas, que llegaron a rociar sus vehículos con ácidos, les lanzaron pierdas, recibieron insultos e incluso uno de los coches recibió un disparo. «A mí me han llegado a intentar echar de la carretera cuando iba por la A-2», comenta. Respecto a la huelga de taxis de finales de julio, asegura que «hubo momentos que tuvimos que parar» por las presiones que recibimos.

Cobos detiene el motor y, a pesar de que el sector de los VTC no pasa por su mejor momento, él se muestra optimista. Es jefe de base en Vector, pero asegura que seguirá siendo conductor porque «esto no se deja nunca».