Brutal paliza a siete policías fuera de servicio en Tetuán por un grupo de dominicanos

Decenas de dominicanos apalearon a un grupo de agentes. La agresión se produce un mes después de que Carmena eliminara las UCES.

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Decenas de dominicanos apalearon a un grupo de agentes. La agresión se produce un mes después de que Carmena eliminara las UCES.

Una batalla campal entre un grupo de policías de paisano y una marabunta de dominicanos se saldó ayer con 14 agentes heridos y seis detenidos en el madrileño distrito de Tetuán. Todo ocurrió sobre las once y cuarto de la noche de ayer, cuando un grupo de siete agentes de la Policía Nacional salía de un restaurante en la calle Jerónima Llorente de la capital, cercano a la Jefatura Superior de Policía, vestidos de paisano y fuera de servicio. Al acercarse a su vehículo, uno de los agentes se encontró a un grupo de dominicanos apoyados en el coche y les avisó de que iba a retirar el automóvil. Entonces, sin mediar palabra, según aseguraron fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, uno de los dominicanos le agredió, rompiéndole una botella en la cabeza. Al instante acudieron sus compañeros a socorrerle y se desató una batalla campal entre dominicanos y policías nacionales y municipales que acudieron al lugar.

Los compañeros del agente agredido acudieron en su ayuda instantes después del primer golpe y recibieron el mismo trato del grupo de dominicanos. Además, varios compatriotas de éstos salieron de bares y domicilios cercanos para sumarse a la pelea, armados con bates de béisbol, botellas y cajas. Según detallaron fuentes de la investigación, al menos uno de los policías de paisano se identificó y dio el alto a los agresores, lo que provocó una reacción aún más violenta de los dominicanos.

Hasta el lugar de la pelea tumultuaria se acercaron varios indicativos tanto de Policía Nacional como de Policía Municipal, que acudieron como refuerzos a la llamada de dos patrullas, una local y otra nacional, que se encontraban cerca de la zona y se percataron de lo sucedido. «Empezamos a disolver el grupo y entonces empezaron a agredir también a los agentes uniformados», aseguró uno de los policías que acudió a socorrer a los agentes de paisano. Tras unos 40 minutos, finalmente los policías lograron controlar la situación dejando un saldo de seis detenidos, cuatro hombres y dos mujeres, todos ellos de origen dominicano y a quienes se les incautó un bate de béisbol, que fueron trasladados a la comisaría de Tetuán acusados de los delitos de lesiones y atentado contra la autoridad y, previsiblemente, pasarán hoy a disposición judicial.

Los detenidos son Nolasco García, de 43 años; Delvys Manuel Núñez Antigua, de 36 años; Altagracia Feliz Piña, de 47 años; Luz Mateo Feliz, de 29 años; Freddy Javier González Cuevas, de 19 años, y Euribes Urantel Chalas Fermin, de 21 años. Todos ellos procedentes de la República Dominicana y nacionalizados españoles, salvo Altagracia Feliz. A la reyerta acudieron todos los dispositivos de la Policía Municipal del distrito de Tetuán y un refuerzo del de Chamberí, así como una decena de patrullas de la Policía Nacional de distintas unidades, entre ellas, la de reacción (UPR). No se pudo requerir ayuda a la recién desmantelada UCE, a la que, según detallaron fuentes de la Policía Municipal, sí se recurría en casos similares y también han participado en varias operaciones en la zona contra las bandas latinas dominicanas, los Dominican Don’t Play (DDP) y los Trinitarios.

Con cascos de moto

Según explicaron Wenbel y Wellington, dos vecinos de origen dominicano que estaban tomando una copa en uno de los bares cercanos al restaurante Terras Gallega donde estaban cenando los agentes, llamado Los Méndez, la noche transcurría con normalidad hasta que se empezaron a escuchar en la calle gritos y golpes y, al asomarse, vieron la pelea entre la Policía y vecinos latinos del barrio. La reyerta duró entre 15 y 30 minutos y, según detallaron los dos jóvenes, los dominicanos empezaron a coger piedras, botellas y hasta a arrancar cascos sujetos a motos para pegar a los policías. También intervinieron varias mujeres latinas en la pelea y, según Wenbel, «pegaban con fuerza a los agentes con cualquier cosa que tuviesen en la mano».

Igualmente, según comentó Julio, que también vive en el barrio, conforme se fue desarrollando el conflicto, cada vez más personas de origen latino se acercaron para agredir a los agentes de Policía, «sin compasión alguna». Del mismo modo, Wellington comentó que, entre tanto bullicio, una de las mujeres dominicanas implicadas en la reyerta cayó al suelo de la carretera, «con tan mala suerte» de que en ese momento cruzaba un taxi y le pasó por encima de las piernas. Otra de las mujeres agresoras «agarró a un agente de las orejas que se las quería arrancar», aseguraron, informa Carlos Plaza.

Sin embargo, salvo las contusiones producidas durante la detención de los seis arrestados y el atropello de la mujer, ni Samur-Protección Civil ni la Jefatura Superior de Policía registraron heridos graves entre los agresores. En cambio, el resultado de la pelea para los policías fue que catorce agentes, tanto cinco de paisano como cinco agentes nacionales y cuatro locales uniformados, sufrieron heridas de diversa consideración. Una unidad de soporte vital básico de Samur-Protección Civil desplazada hasta el lugar de la reyerta atendió a varios de los contusionados, a los que se les dio el alta en el momento. Según detallaron desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid, el policía en estado más grave, que fue quien recibió un botellazo en la cabeza, fue trasladado directamente por un indicativo hasta el Hospital Nuestra Señora de América, donde le pusieron grapas y puntos de sutura para cerrar la brecha.

Otras fuentes policiales explicaron que entre los heridos había un agente al que «le rajaron la cara» con un vidrio, mientras que a otro de los heridos le estuvieron realizando pruebas para comprobar si había recibido daños internos al ser «pateado por cuatro personas». También detallaron que otro de los heridos recibió un fuerte puñetazo en la cara y uno de los agentes municipales que acudió en ayuda de los agredidos sufrió una luxación en el hombro durante las detenciones, en las que hubo forcejeos. Desde Jefatura indicaron que los heridos debieron acudir «por su propio pie» a distintos centros de salud, ya que aportaron los partes de asistencia médica al atestado.

Horas después de la pelea, entre la esquina de la calle Jerónimo Llorente y la calle Oudrid se podían ver botellas rotas y restos de sangre en el lugar donde tuvo lugar la riña tumultuaria. Elisa, vecina del barrio, explicó que Tetuán suele ser un distrito tranquilo y está constantemente vigilado por la Policía, tanto Nacional como Municipal. Del mismo modo, detalló que, aunque hace unos años el barrio estaba «lleno» de inmigrantes procedentes de Rumanía, ahora son los dominicanos quienes se «han apropiado del barrio». De hecho, Elisa destacó que desde hace aproximadamente un año en el parque Goiri, a unos escasos cinco minutos andando del lugar donde se produjo la pelea entre policías y dominicanos, un ciudadano de origen latino recibió seis puñaladas a causa de una reyerta con un grupo de dominicanos. Es más, esta vecina asegura que al lugar se lo conoce ya como el «parque de los dominicanos», debido a la gran cantidad de vecinos de origen latino que acude para «beber y pasar el rato».

Debido a que este fin de semana se han producido al menos otros dos incidentes relacionados con las bandas latinas en Madrid –un tiroteo en Villaverde y una reyerta con un fallecido y un herido grave por arma blanca–, varios sindicatos policiales apuntaron a la posibilidad de que la reyerta en Tetuán esté relacionada con los otros dos sucesos. Sin embargo, desde la Jefatura Superior de Policía señalaron que no existe ningún indicio que relacione los sucesos entre sí, salvo que están protagonizados por dominicanos y personas de origen suramericano.