Carmena crea la brigada «multera» para el barrio de Salamanca

Quiere para los agentes de Movilidad un nuevo turno de noche, cuando no hay problemas de tráfico, para sancionar la doble fila de coches en algunas calles.

Los agentes advierten de que su labor a partir de las 22:00 horas en cuestión de tráfico es multar a los coches aparcados en doble fila
Los agentes advierten de que su labor a partir de las 22:00 horas en cuestión de tráfico es multar a los coches aparcados en doble fila

Si ya eran el «patito feo» de los agentes de la autoridad del Ayuntamiento, ahora pretenden hacer de ellos una máquina recaudadora de una forma descarada. Los agentes de Movilidad de la capital están en pie de guerra y a un paso de convocar medidas de protesta ante la última idea del Gobierno de Manuela Carmena. Aunque desde el Área de Medio Ambiente y Movilidad reconocieron prácticamente desde que entraron a gobernar que la circulación en la capital había cambiado a lo largo de estos años y que la función de este Cuerpo, creado hace 12 años, no era ya tan necesaria –de ahí la petición a la Comunidad para que puedan pasar a formar parte de la Policía Municipal mediante un proceso específico– ahora parece que han cambiado de opinión y ven necesidades de regulación de tráfico donde nunca las hubo: por la noche.

Y es que el área que dirige Inés Sabanés ha propuesto la creación de un turno específico de noche que terminará de madrugada. Se cubrirá así las últimas tres horas del día, una franja nunca cubierta desde la creación de este Cuerpo, que iría de las 21:00 a las 00:00 horas. ¿El objetivo? Los agentes de Movilidad lo tienen clarísimo: multar la doble fila de barrios «bien» como el de Salamanca e «hincharse a recaudar entre multa y grúa», según fuentes del propio Cuerpo. «Entre la sanción y la retirada del vehículo son más de 400 euros por cabeza. Si haces cuentas, la recaudación que pueden sacar cada noche es desorbitada», aseguran.

La idea de un nuevo turno la dejó caer el Director General de Gestión y Vigilancia de la Circulación, Francisco López Carmona, en rueda de prensa posterior al Pleno del Ayuntamiento el jueves 9 de junio. Tras explicar que el proceso de negociación con los siete sindicatos representados en la Mesa de Negociación iba muy avanzada, aseguró que desde el Consistorio habían propuesto algunas «adaptaciones a la realidad de la ciudad actual» teniendo en cuenta la «distribución efectiva de la demanda de regulación del tráfico en la ciudad». Un argumento vacío y poco claro con el que justificaba la «incorporación de un pequeño turno de solape y ajustes en relación con la duración de esos turnos». El nuevo turno se crearía con agentes «voluntarios» de los 656 funcionarios que ahora mismo integran el Cuerpo.

Al día siguiente el director y otros dos mandos de Movilidad tenían una reunión con los sindicatos en el Departamento de Régimen Jurídico del Contrato Integral de Movilidad, en la calle Bustamante, 16. A las puertas del edificio les esperaban más de medio centenar de agentes de Movilidad, que les recibieron con una sonora pitada, según un testigo presencial. Efectivamente, en la reunión que se produjo en el interior se especificó en qué iba a consistir ese nuevo turno. Eso sí, las razones de su creación no quedaban claras. Estos agentes trabajan en cuatro turnos: dos de mañana (de 7 a 14 horas o de 8 a 15 horas) y dos de tarde (de 14 a 21 horas o de 15 a 22 horas). Sin embargo, a las 21:00 horas ya no hay agentes de Movilidad por Madrid, ya que esa hora que resta hasta las 22:00 realizan distintas gestiones en su departamento. «No hay problemas de tráfico a esas horas y ellos mismos reconocían que nuestra labor ya no es muy necesaria pero ahora, de repente, resulta que sí hay necesidades de tráfico a última hora, hasta el punto de crear un turno nuevo», se queja un agente. Y es que el nuevo turno que pretende crear Sabanés va de 17:00 a 00:00 horas.

En esa reunión, los representantes del Ayuntamiento explicaron que sería el 5 o el 8 por ciento de la plantilla (unas 30 personas) que tendrán como compensación cuatro días más de vacaciones. «Todos sabemos quiénes serían los “elegidos” y no van a ser los que pongan pocas multas sino los “productivos”», asegura un agente.

Y, si a esas horas no hay necesidades de regulación de tráfico, ¿a qué se dedicarán? Ante la falta de respuesta por parte de sus jefes, la única posibilidad que ven estos funcionarios es «multar la doble fila. No hay otro trabajo a esas horas». Además, si trabajan por el centro saben que harán las calles más habituales con doble fila por las noches como Velázquez, ya que partirán de la Unidad Norte. «Si pretenden mandarnos a otros barrios más peligrosos y de noche, sin chaleco y sin arma, sería el colmo», apostilla. «Formarán una “brigadilla” con una gente que sabe de sobra a lo que va a salir». Lo que menos se explican en este Cuerpo es ese cambio de parecer, cuando la propia Sabanés pidió su incorporación a Policía Municipal, que tendrá que ser aprobado en la Asamblea. «Hemos pasado de no ser útiles a convertirnos en un impuesto recaudador. Más que ayudar al madrileño, parecemos un impuesto sobre ruedas», se quejan.