Cifuentes terminará la autopista a Torres de la Alameda

La Comunidad retomará la compra de la MP-203, que conecta Alcalá con la R-3, si se confirma el proyecto de Cordish en el Corredor del Henares. La carretera, terminada al 80%, está abandonada desde 2007

La MP-203, propiedad de una filial de Ferrovial, une la A-2 y la R-3. Sus obras no concluyeron por problemas administrativos
La MP-203, propiedad de una filial de Ferrovial, une la A-2 y la R-3. Sus obras no concluyeron por problemas administrativos

La Comunidad retomará la compra de la MP-203, que conecta Alcalá con la R-3, si se confirma el proyecto de Cordish en el Corredor del Henares. La carretera, terminada al 80%, está abandonada desde 2007

No hay mayor excusa que la demanda que tiene una carretera para llevarla a cabo, pero es que, además, en el caso de la MP-203 –abandonada desde mayo de 2007, cuando apenas quedaban 300 metros para concluir la obra– la que fuera conocida como la autovía del «peaje en sombra» se ve desde el Ejecutivo de la Puerta del Sol como la mejor salida para dar servicio a una localidad que prevé crecer exponencialmente en los próximos años: Torres de la Alameda.

El municipio del Corredor del Henares en el que David Cordish ha comprado 134 hectáreas de terreno para levantar un macro-proyecto de ocio en el que invertirá más de 2.000 millones de euros era uno de los beneficiados por la MP-203 que, a día de hoy, es una carretera fantasma. Estaba previsto que esta vía lograra descongestionar el importante volumen de circulación que ya existe en la A-2 entre Alcalá de Henares y Madrid (la R-3), un problema de tráfico que se incrementará si el «Live! Resort» y los 57.000 puestos de trabajo que promete se convierten en una realidad. Por eso, fuentes de la consejería de Transporte, Infraestructuras y Vivienda de la Comunidad de Madrid aseguran ahora que «a lo largo de la legislatura» el Ejecutivo que dirige Cristina Cifuentes tiene la intención de «rescatarla». «Está parada pero se va a finalizar», añadieron.

Para poner en funcionamiento la autopista, que en ningún caso será de peaje, puntualizaron las fuentes regionales, la Comunidad de Madrid tendrá que negociar con Cintra, la filial de Ferrovial que es propietaria de la misma. Unas negociaciones que habrían comenzado ya en diciembre del año pasado, según avanzó El País, pero que no han tenido reflejo en los presupuestos para 2017.

La constructora, que resultó adjudicataria de la carretera en 2005 y tendría la explotación de la misma durante 30 años, invirtió en las obras 70 millones de euros. La Comunidad no ponía un sólo euro para las obras que Cintra planeaba recuperar con el cobro de peaje a los usuarios. Pero en 2007, con la obra terminada al 70%, Cintra se encontró en problemas al intentar salvar por debajo las vías del AVE que coindicen en el Corredor del Henares con el trazado de la MP-203 y al ejecutar la conexión con la R-3. Los trámites administrativos que debía salvar la empresa con Fomento no salieron adelante –el cambio de signo en el Gobierno estatal estaría, según denunciaron en sendas ocasiones desde el Gobierno de Esperanza Aguirre, podría detrás de esta paralización de la carretera– y, finalmente, Cintra decidió abandonar esta obra y resolver el contrato. Ahora la Comunidad solicitará una quita en el precio de la infraestructura que aún no se ha concretado.

El empresario que ya ha registrado un proyecto que prevé la construcción de un teatro, un centro de convenciones, hoteles, centros comerciales, oficinas y salas de juego en el sureste de la Comunidad estima que atraerá hasta Torres de la Alameda a 1,6 millones de turistas al año. Durante la presentación del proyecto el consejero delegado de The Cordish, Joseph Weinberg, apuntó que habían elegido esta localidad por «sus facilidades de acceso desde el aeropuerto e Ifema», a los que puede llegar en poco más de 15 minutos. De ahí que la puesta en marcha de la MP-203 no sea la única carretera que necesitará Torres de la Alameda si llega la inversión del magnate de Baltimore. Vicente Barón, concejal de Urbanismo de la localidad explica que han solicitado en distintas ocasiones el desdoblamiento de la M-224 «que recoge a toda la gente de Loeches, Pozuelo del Rey, Villalbilla, Nuevo Baztán o San Torcaz y que ahora es la más valorada de las carreteras de la zona», explicó.

Esta vía se inauguró en 2011 para conectar «Torres» y hasta 14 municipios, con la M-300 y la M-203, dos de las principales arterias de esta parte de la región, beneficiando a una media de 350.000 conductores que se ahorran desde su apertura unos 4,2 kilómetros por trayecto al día. La M-224, que pasa justo por delante de la parcela de The Cordish y costó 13 millones de euros a las arcas de la Comunidad de Madrid, ya fue objeto de labores de mantenimiento el pasado agosto, explicaron desde la consejería de Transportes. En lo que llevamos de legislatura la Comunidad de Madrid ha realizado varias obras de mejora en carreteras, como esta, del sureste de la región. Este último verano, por ejemplo, arreglaron varios tramos de concentración de accidentes. La de la M-224 fue una de las 62 actuaciones que aún se están desarrollando en las carreteras de la región y que cuenta con una inversión de 11 millones de euros.

De momento, e ilusionados por la llegada de grandes obras que mejoren su conexión con otras localidades, en «Torres» sólo están preocupados por que se busque una solución al que es, según el responsable de Urbanismo, el «punto negro» del pueblo: la entrada al polígono industrial que ahora Barón afirma seguro que «la van a hacer ellos (por los americanos)».

Al estilo de Las Vegas»

Este fin de semana un diario de Baltimore ha dedicado un largo reportaje a analizar el proyecto que plantea el Grupo Cordish en Torres de la Alameda. «Llevamos una experiencia al estilo Las Vegas a una de las ciudades más visitadas en el mundo», dice –en unas declaraciones que recoge Infoplay– el mismo Cordish que ve en Madrid «mercado para ello».