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El Ayuntamiento de Madrid resucitará el plan especial Prado-Recoletos

PENDIENTES DE LA UNESCO. Quedó paralizado en 2010 por desavenencias entre Comunidad y Ayuntamiento. Reducción de carriles de circulación y ampliación de las zonas verdes serán las actuaciones prioritarias

El eje Prado-Retiro-Recoletos podría ser declarado Patrimonio de la Humanidad en el verano de 2020, en la categoría de Paisaje Cultural. El próximo otoño, expertos de la UNESCO visitarán Madrid para dictaminar si es viable la propuesta hecha en su día por el Ayuntamiento de la capital. Hay optimismo y se espera que este lugar emblemático de la ciudad, pueda sumarse a los 1.073 espacios que ya tienen esta distinción en 167 países. La superficie es de 190 hectáreas, de las cuales el 75 por ciento son espacios verdes. Aunque no se consiguiera el objetivo, el Ayuntamiento está dispuesto a «resucitar» el viejo Plan Especial del eje Prado-Recoletos, que se inició siendo alcalde Ruíz-Gallardón, y que finalmente fue aparcado por las graves discrepancias entre la Casa de la Villa y la Comunidad de Madrid, presidida entonces por Esperanza Aguirre.

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Parece que hay coincidencia general en el Ayuntamiento para actuar sobre este espacio histórico-cultural, ordenarlo, protegerlo y convertirlo en una especie de pasillo del arte y la cultura, combatiendo el impacto medioambiental que soporta, de contaminación atmosférica y acústica, a consecuencia de la elevada densidad circulatoria. Conviene recordar que la primera idea tuvo un fuerte rechazo social, ya que contemplaba el enterramiento del tráfico y la tala de algunos árboles, con la anécdota protagonizada por Carmen Cervera, que amenazó con encadenarse al tronco de uno de ellos para impedir que se cortaran los situados frente al museo Thyssen.

«Paseo del Prado y Buen Retiro, Paisaje de las Artes y de las Ciencias», es la denominación dada por el Ayuntamiento a la solicitud para que este espacio sea declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad, en la categoría de Espacio Natural. La propuesta municipal ha entrado oficialmente en la selección de los 25 proyectos que este año examinará este organismo internacional. Esta zona de Madrid, considerada como la joya del Madrid de Carlos III, tiene 300 años de vida histórica y cultural.

Los argumentos se antojan contundentes. En el área propuesta hay un importante número de espacios naturales, centros culturales y museos, entre ellos el Reina Sofía, Prado, Thyssen, Naval, Artes Decorativas o Antropología; el Jardín Botánico, todo el conjunto del parque del Retiro, además de Caixa Forum, las fuentes de Cibeles, Apolo y Neptuno, el obelisco a los Caídos, los monumentos en el interior del Retiro, y edificios tan notables como el Banco de España, Palacio de Cibeles, palacio de Buenavista, Congreso de los Diputados, los hoteles Palace y Ritz, la Bolsa, Academia Española de la Lengua, iglesia de los Jerónimos, Casón del Buen Retiro, la Casa de América (antiguo palacio de Linares) o la Biblioteca Nacional.

Madrid es una de las pocas capitales europeas, que no tiene un lugar como éste reconocido por la UNESCO. Ahora ha llegado el momento, porque la propuesta del espacio Prado-Retiro reúne todas las condiciones para que la declaración salga adelante. En otoño se espera la llegada del comisionado del máximo organismo internacional en esta materia, que tendrá que elaborar el informe definitivo. La decisión podría tomarse en el verano del próximo año. Manuela Carmena dijo que, si le gustaría repetir en el cargo de alcaldesa, cosa que no ha ocurrido, era por ver culminada esta aspiración. La declaración de Patrimonio de la Humanidad, supondría realizar fuertes inversiones, pero sería un atractivo turístico más, un reclamo para atraer más visitantes.

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Reducción del tráfico

En 2002 se convocó un concurso internacional para le ejecución del Plan Especial Prado-Recoletos, que ganó el proyecto del arquitecto portugués Álvaro Melo Siza. La actuación consistiría en reordenar el paseo entre Cibeles y Atocha, reduciendo el espacio de la circulación a dos carriles por sentido, manteniendo los del bus y creando otro para bicicletas. En el tramo del paseo del Prado, en dirección a Atocha, el carril reservado para autobuses y taxis se convertiría en una amplia acera. El proyecto de Siza implicaba el aumento de las zonas verdes y espacios libres públicos. Con toda esta reordenación, se estimaba reducir en un 32 por ciento el tráfico entre Atocha y Neptuno, y un 29 por ciento, entre Neptuno y Cibeles, así como una sensible rebaja en los niveles de contaminación.

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La parte más polémica del plan se desataba con la propuesta de tala de árboles en el paseo del Prado, lo que provocó una dura reacción social por parte, sobre todo, por parte de grupos ecologistas. La nota más pintoresca la puso Carmen Cervera, la baronesa Thyssen, que en mayo de 2007, llegó a encadenarse a un árbol, en protesta por la tala anunciada. Ante esta serie de hechos, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, anunciaba que estaba dispuesta a no dar luz verde al plan del Ayuntamiento, ya que siendo zona Bien de Interés Cultural (BIC), la administración autonómica tenía competencias, y era preciso hacer un estudio de impacto medioambiental. Aguirre llegó a proponer, «enterrar» el tráfico y hacerlo circular por un túnel bajo el paseo del Prado y Recoletos, solución que rápidamente rechazaron los servicios técnicos del Ayuntamiento, ya que el subsuelo de esta zona ya estaba socavado por las líneas del Metro y ferrocarril, además de las galerías de servicio.

La redacción de un nuevo Plan no sólo desestimaba la tala de árboles sino que preveía la plantación de un millar más de ejemplares en la zona. En octubre de 2010, el Ayuntamiento entregó el informe de impacto ambiental, y entendiendo que este era el último obstáculo a salvar, el alcalde, Ruíz Gallardón, anunció que las obras se iniciarían en 2012 y concluirían un año después.

Pero en 2010, el proyecto quedó paralizado, al no resolverse las trabas que puso la Comunidad para la realización de las obras propuestas por el Ayuntamiento. En el momento más álgido del conflicto, la presidenta regional, advirtió que aplicaría la condición de BIC, para impedir la intervención municipal, declaración que, curiosamente, había sido aprobada por Ruíz Gallardón, en 1998, siendo presidente de la Comunidad.

Antes de esta suspensión del Plan Especial, ya se habían realizado algunas obras de urbanización en la glorieta de Colón y Recoletos y la remodelación de la plaza de las Cortes. Ahora, puede que el Plan Especial Prado-Recoletos cobre vida, independientemente, de si se consigue o no la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

El otro proyecto Prado-Recoletos

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El proyecto del Eje Prado- Recoletos, cuyo concurso puso en marcha Álvarez del Manzano en 2002 y que trató de llevar a cabo Alberto Ruiz-Gallardón no es el primero que se diseñó para renovar este entorno urbanístico. En 1986, siendo alcalde el socialista Juan Barranco, anunció que se crearía el Eje Cultural de Madrid, desde la glorieta de Atocha hasta la plaza de Colón, pero quedó en una idea que no llegó a consolidarse, en la que probablemente se incluiría el nuevo Circo Price y la Casa Encendida.