El «cambio sereno» de Gumpert

La nueva decana de los abogados promete, en su toma de posesión, dar la batalla por la Justicia gratuita

La biblioteca del Colegio de Abogados fue testigo ayer de la toma de posesión de la primera decana de la institución en sus cuatro siglos de historia. Casi un mes después de los comicios, Sonia Gumpert daba así el último paso formal para cumplir la voluntad de cambio expresada por los letrados madrileños de forma incontestable en las urnas. Ni la agitada noche electoral de aquel ya lejano 18 de diciembre ni las acusaciones posteriores de fraude restaron un ápice de lucidez ni de significado al acto de ayer. Nada más recibir el testigo de su predecesor, Antonio Hernández Gil, Sonia Gumpert levantó al aire la medalla que la acredita como nueva representante de la abogacía madrileña. Después, muy emocionada, se la mostró a su equipo, a los miembros de su candidatura, mientras desde el público se escuchaba una voz con el sentimiento que dominaba en la sala: «Por fin».

En sus primeras palabras al frente de la institución, Gumpert quiso tender la mano a todos los colegiados de la región, independientemente de que la votaran o no. También resaltó el valor del proceso electoral que desembocó en las elecciones del 18 de diciembre por ser el que más participación ha cosechado en la historia del ICAM. Aquel día, Gumpert obtuvo más de 6.500 votos, el 40%, mientras que Antonio Hernández Gil logró 3.200 votos –20%– y Javier Cremades, en torno a los 2.200 –13%–. Después, y tras tener un recuerdo para su familia, Gumpert precisó las líneas maestras del «cambio de modelo en clave serena y positiva» que pretende liderar a partir de ahora. El primer frente en su horizonte inmediato será el de dar la batalla contra la ley de tasas impulsada por el Gobierno: «Lucharé para que se restablezca el derecho a una justicia para todos y en condiciones de igualdad», subrayó a este respecto.

Y precisamente en el día en el que los abogados del turno de oficio suspendían la campaña de renuncia a las guardias –tras alcanzar un acuerdo con el Gobierno autonómico en torno a las cantidades adeudadas durante 2012–, la decana tuvo unas palabras de reconocimiento para un colectivo que se integró en su candidatura. Destacó la «encomiable» labor que realizan estos letrados y reiteró su compromiso de cara a que puedan seguir desempeñándola «en condiciones dignas».

Gumpert también quiso reafirmar que la defensa de los intereses del colegiado en mitad de la actual crisis económica e institucional será la prioridad del mandato de cinco años que ayer echó a andar. Una meta para la que, según sus palabras, será fundamental una apuesta decida por el cambio, por la generación de «ilusión y de esperanza» y por factores como «el rigor, el esfuerzo, la innovación, la transparencia y la modernidad».

Tras su investidura, el resto de los miembros de la candidatura vencedora –el vicedecano Manuel Valero y los diputados Ignacio Gordillo, Alejandro Alonso, y Juan José Sánchez Puig, entre ellos– prometieron o juraron sus cargos.

El acto, ante un aforo completamente desbordado, había comenzado con las palabras del hasta ayer decano, Antonio Hernández Gil. En su discurso habló de la «alternancia como un signo de normalidad democrática» y auguró que el equipo de gobierno entrante hará de la «lealtad y la cooperación» dos de los pilares del «nuevo ciclo». Estas palabras llegan después de que el propio Hernández Gil interpusiera, junto a la también candidata Montserrat Suárez, una medida cautelar que pretendía la suspensión del acto de designación de Gumpert. Un intento que, finalmente, no fructificó al ser archivada por la Justicia la medida cautelar. Hernández Gil aprovechó el último acto de su mandato para presumir de gestión en materia de Justicia gratuita, de asistencia sanitaria y de haber adaptado al ICAM a los nuevos tiempos.

Con el acto de ayer, el relevo en la cúpula de la institución queda cerrado. Lo que se abre ahora es un calendario con varias citas marcadas, aunque todavía sin fecha, como la audiencia del Rey con la nueva decana o una posible reunión con el consejero de Presidencia y Justicia de la Comunidad.

Aguirre, Victoria, cifuentes y la plana mayor de la justicia

«Pero, ¿cómo no voy a estar aquí acompañándoos?». Esperanza Aguirre, primera presidenta autonómica y primera presidenta del Senado, quiso arropar a Gumpert en su investidura como la primera mujer decana del ICAM. Acaparó buena parte de los flashes y de las miradas de los allí presentes, pero quiso permanecer en un segundo plano y no restar protagonismo a los miembros de la nueva Junta de Gobierno. También estuvo presente el interlocutor de Gumpert en el el Gobierno regional: el consejero de Presidencia y Justicia, Salvador Victoria. Al acto también acudieron la delegada del Gobierno, el presidente de la Audiencia Nacional, el presidente del TSJM, el juez decano de Madrid y el presidente del Consejo General de la Abogacía.