El mantenimiento de zonas verdes y la basura, los siguientes

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La prueba piloto realizada con el contrato integral de limpieza urbana en Arganzuela, Retiro y Salamanca ha terminado de convencer al consistorio de que el modelo de gestión que la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, quiere imponer en la ciudad tiene el éxito asegurado. Tras adjudicar la primera experiencia piloto en abril de 2012, el Área de Medio Ambiente y Movilidad, que antes dirigía la regidora, se puso manos a la obra para preparar el siguiente «supercontrato», que integraría la recogida de basura de toda la ciudad –salvo el distrito Centro, cuyo contrato termina en 2015–. Así, el pasado 1 de noviembre de 2012 se presentó el nuevo convenio que pretende ahorrar un 16% en el coste de la recogida de basuras, que repercutirá a su vez en una reducción de la tasa de basura que pagan los madrileños. El «supercontrato», cuya licitación está pendiente, tiene un importe de 542 millones de euros en ocho años y reúne la recogida de residuos, la de envases y la de los contenedores de reciclaje de vidrio, papel, pilas usadas y los puntos limpios. Del mismo modo unifica los 13 contratos anteriores de recogida de basura por distritos. El consistorio calcula que el ahorro anual será de unos 11 millones de euros gracias a la aplicación de las innovaciones tecnológicas que requieren los pliegos de contratación y las economías de escala.

Pero ahí no quedó la cosa. El pasado jueves, Botella, acompañada por el delegado de Medio Ambiente, José Antonio Gómez-Angulo, presentó el «supercontrato» de limpieza urbana que sustituirá el que se ha probado en Arganzuela-Salamanca y Retiro, uniendo estos distritos al resto de la capital aglutinados en seis zonas de hasta siete distritos cada una, a partir del próximo mes de agosto. En esta ocasión serán 39 los contratos que se unificarán en uno solo que, además, incluirá los criterios de calidad y las penalizaciones de hasta el 20% del coste de la licitación en caso de que no se cumplan los 68 indicadores que ha establecido el consistorio y que vigilarán los inspectores municipales que patrullan a diario los distritos. De este contrato integral se deducirá un ahorro de 32 millones de euros al año, lo que supone un 10% de la partida presupuestaria que actualmente destina el Ayuntamiento de Madrid a limpieza urbana. Además, el nuevo contrato incluirá el mantenimiento de zonas verdes, arbolado viario, áreas infantiles, mobiliario urbano y sistemas de riego en general en varios distritos.