El «plantón» de Cifuentes a sus socios tensa (más) la cuerda

La presidenta no acudió a la cita con Ignacio Aguado para revisar el pacto de investidura.

Cifuentes decidió en el último momento ir a la toma de posesión del rector de la Autónoma en vez de acudir a su reunión con Cs
Cifuentes decidió en el último momento ir a la toma de posesión del rector de la Autónoma en vez de acudir a su reunión con Cs

La presidenta no acudió a la cita con Ignacio Aguado para revisar el pacto de investidura.

10:59 horas de la mañana. El Gobierno regional envía un correo electrónico informando a los medios de comunicación de un cambio en la agenda de la presidenta de la Comunidad, Cristina Cifuentes: acudirá a la toma de posesión del nuevo rector de la Universidad Autónoma de Madrid, a las 11:00 horas. En ese momento, estaba previsto que la líder del Ejecutivo madrileño se reuniese con el portavoz de Ciudadanos, Ignacio Aguado, para revisar el grado de cumplimiento del pacto de investidura.

Acompañado del portavoz adjunto de la formación naranja, César Zafra, tras ser informado por el consejero de Presidencia, Ángel Garrido, y el de Medio Ambiente, Jaime González-Taboada, de que Cifuentes no iba a acudir a la reunión, Aguado optó por levantarse de la mesa y posponer, indignado, el encuentro para la revisión de los puntos del acuerdo que dio el Gobierno al PP en la Comunidad.

Mientras los dirigentes de Ciudadanos denunciaban a través de las redes sociales el «plantón» de Cifuentes, le tocó a Garrido la papeleta de tener que dar explicaciones por el sorpresivo cambio de planes de la presidenta, ya que ambos actos estaban previstos desde hacía tiempo. «La presidenta ha evaluado a qué acto debía ir y nadie podía sustituirla en la toma de posesión del rector de la Autónoma», comenzó el portavoz del Gobierno regional, que quiso dar la vuelta a la tortilla y acusó a Aguado de haber «plantado» a los ciudadanos en cuyo beneficio firmaron el acuerdo de investidura. «Nosotros no trabajamos para los fotógrafos sino para mejorar la vida de los madrileños y la evaluación es importante para todos», añadió.

Sin embargo, conforme evadía las preguntas sobre por qué no se informó de antemano a Ciudadanos del cambio de agenda cuando se sabía del acto en la Autónoma, comenzó a ser evidente que no se trata de un problema puntual sino que la tensión entre el Gobierno regional y sus socios de investidura es más alta que nunca. Garrido justificó la ausencia de Cifuentes en que no es un requisito de dichas reuniones que esté presente, aunque sí haya a acudido a las tres anteriores, puesto que es él quien tiene la responsabilidad de revisar el cumplimiento del pacto con los de Aguado. Además, se quejó de que la formación naranja es mucho más laxa en su pacto con el PSOE en Andalucía, donde el PP ha denunciado que Susana Díaz se ha desentendido desde el primer momento de las reuniones de seguimiento con Ciudadanos.

El portavoz del Gobierno trató de desligar el «plantón» de Cifuentes a Cs del rifirrafe que mantuvo César Zafra con la presidenta durante la comparecencia de ésta en la sesión extraordinaria comisión de investigación en la Asamblea sobre los informes de la Guardia Civil sobre su actuación en la adjudicación de contratos en el hemiciclo, pero después les acusó de haber cambiado en su actitud, «entiendo que por indicaciones de la dirección nacional para una estrategia electoral».

Hacerse la foto

Menos sutil fue la presidenta regional, que tachó directamente de inmadurez el hecho de que Aguado y Zafra se hubiesen levantado de la reunión y dijo que habría sido una descortesía no acudir a la toma de posesión del rector de la Autónoma, sin entrar a valorar si debía de haberse avisado con antelación a los portavoces de Ciudadanos de que finalmente no acudiría al encuentro con ellos. «Cuando hay una reunión de trabajo, lo importante no son las fotos ni las personas, lo relevante es cumplir el acuerdo y dar cuenta de ello», afirmó.

Por su parte, los portavoces de la formación naranja se limitaron a señalar en Twitter que Cifuentes se había negado a revisar el acuerdo de investidura por lo que rendirán cuentas hoy en su sede sobre el grado de cumplimiento, algo que Garrido se negó a valorar al considerar que debían esperar a fijar un nuevo encuentro para tratar la cuestión. Según explicaron desde Ciudadanos, su indignación no tenía tanto que ver con el fondo de la situación –que sea necesaria la presencia de la presidenta regional en las reuniones de seguimiento–, como de las formas.

«No es un problema de la presencia o no de Cifuentes, sino de que no se avise de esta ausencia cuando es una cita que estaba prevista y acordada hace tiempo y se habían barajado varias fechas», señalaron. Igualmente, aclararon que no romperán el pacto de investidura por el «plantón» ya que no es un motivo suficiente para romper un acuerdo serio y se mostraron abiertos a fijar otra reunión de seguimiento. No obstante, advirtieron de que seguirán siendo «duros» a la hora de fiscalizar al Gobierno.