El túnel de O’Donnell, cerrado por riesgo de desprendimiento

La inclinación de un muro provocó que el subterráneo estuviera 5 horas cortado al tráfico.

El túnel permaneció cerrado entre las 15:00 y las 19:30 horas mientras los operarios aseguraron sus muros
El túnel permaneció cerrado entre las 15:00 y las 19:30 horas mientras los operarios aseguraron sus muros

La inclinación de un muro provocó que el subterráneo estuviera 5 horas cortado al tráfico.

Grandes atascos y mucha preocupación que se alargó durante casi cinco horas coincidiendo con una de las horas puntas de tráfico de la ciudad. Y es que uno de los túneles más transitados de la capital, el de O’Donnell, tuvo que cerrarse durante buena parte de la tarde de ayer por peligro de desprendimiento. Según informaron fuentes del Ayuntamiento de Madrid en un comunicado, operarios municipales apreciaron que en uno de los muros se había producido una inclinación. De hecho, en torno al mediodía a algunos conductores les sorprendió que dos vehículos permanecieran aparcados en la zona de descanso de la citada infraestructura –en dirección salida del centro de Madrid desde la Puerta de Alcalá y hacia la M-30– mientras operarios del Ayuntamiento revisaban con linternas las paredes de un subterráneo que aún no había visto interrumpido su flujo de tráfico.

De inmediato los servicios técnicos del Área de Desarrollo Urbano Sostenible se personaron en el lugar para valorar la incidencia y disponer los medios necesarios, con el objetivo de evitar posibles problemas de mayor gravedad. Así, con el fin de garantizar la seguridad del tráfico rodado por el mismo, el Ayuntamiento cerró alrededor de las tres de la tarde el túnel para realizar las tareas de reparación que concluyeron pasadas las 19:00 horas, aunque el carril derecho del túnel se mantuvo cortado a la circulación hasta cerca de las 22:30 horas. Tras la consolidación de la zona en la que se apreciaron daños se reabrió el túnel al tráfico.

Ahora los servicios técnicos del Ayuntamiento llevarán a cabo una evaluación del conjunto afectado para dar una solución definitiva a esta vía de circulación.

Este paso subterráneo, con una longitud de 1.441 metros, fue inaugurado en 2006 por Alberto Ruiz-Gallardón tras unas obras en las que se multiplió por cinco la longitud de un túnel anterior inaugurado en 1999 por el alcalde José María Álvarez del Manzano. La nueva infraestructura permitía salir de Madrid desde El Retiro hasta la altura del Pirulí sin parar en un solo semáforo. Es el segundo túnel urbano más largo de la ciudad tras el de María de Molina.