Festivales en la Caja Mágica, fuera de control

El Ayuntamiento da la razón a los vecinos de San Fermín al admitir ante el Defensor del Pueblo que eventos como el Mad Cool superaron de forma «muy grave» los límites sonoros más allá de las tres de la madrugada.

El Mad Cool de 2017 recibió hasta seis denuncias de los vecinos de la zona
El Mad Cool de 2017 recibió hasta seis denuncias de los vecinos de la zona

El Ayuntamiento da la razón a los vecinos de San Fermín al admitir ante el Defensor del Pueblo que eventos como el Mad Cool superaron de forma «muy grave» los límites sonoros más allá de las tres de la madrugada.

Ya en 2016, los vecinos de San Fermín, en el distrito de Usera, trasladaron sus quejas al Ayuntamiento de Madrid por las graves molestias ocasionadas por los festivales de música celebrados en la Caja Mágica. El pasado año, las denuncias se reprodujeron. Los afectados pusieron el caso en manos del Defensor del Pueblo y ahora el Gobierno de Manuela Carmena ha reconocido ante esta institución que algunos de los eventos que albergó en 2017 la que fue diseñada como una de las sedes olímpicas de Madrid incumplieron gravemente la Ordenanza de Protección contra la Contaminación Acústica. Tanto los informes del consistorio como el propio Defensor del Pueblo insisten en que los conciertos celebrados en el marco de los festivales Mad Cool y Down Load el pasado curso «repercutieron negativamente en la calidad de vida de los vecinos de la zona».

Para ambos festivales, el Ejecutivo municipal activó un mecanismo previsto en la ordenanza de contaminación acústica para «dejar en suspenso el cumplimiento con carácter temporal de los niveles máximos de emisión sonora». Esta suspensión da vía libre a los organizadores del evento en cuestión para superar el máximo de decibelios permitido, siempre que existan de por medio «razones de interés general o de especial significación ciudadana o con motivo de la organización de actos con especial proyección oficial, cultural, religiosa...». El Ayuntamiento consideró que tanto el Mad Cool como el Down Load reunían estos requisitos.

Fuera del horario permitido

En lo que concierne al Mad Cool –celebrado entre el 6 y el 8 de julio–, la autorización de superación de niveles sonoros se extendió hasta las 2:30 horas de la madrugada en la primera de las jornadas del festival –un jueves– y hasta las 3:00 horas para los restantes días –sábado y domingo–. La Policía Municipal levantó cinco actas para comprobar si se ajustaban a los límites marcados. De esas mediciones se desprende que el Mad Cool incumplió la normativa tanto dentro como fuera del horario autorizado. En las dos actas levantadas dentro del tiempo que recibió el visto bueno del Ayuntamiento, la superación fue de 3 decibelios. Los incumplimientos más graves llegaron más allá de las tres de la madrugada. El Ayuntamiento ha reconocido ante el Defensor del Pueblo que fuera del horario permitido se «superaron ampliamente los niveles sonoros en 39, 55 y 61 decibelios». Incumplientos que, según la ordenanza, suponen «faltas muy graves». Con motivo del Mad Cool de 2017, los servicios técnicos de la Dirección General de Sostenibilidad y Control Ambiental recibieron un total de seis denuncias.

El festival Down Load –celebrado en ese mismo recinto entre los días 22 y 24 de junio– también superó los decibelios permitidos. Los permisos municipales amparaban a los organizadores de este evento a superar los niveles sonoros hasta las 2:30 horas en los dos primeros días de festival y hasta las 3:00 horas en la última jornada. En este caso, la Policía Municipal sólo levantó un acta, con comienzo de la medición a las
3:20 horas. Como revela el informe municipal, «las actuaciones se prolongaron más allá de lo autorizado». El resultado de esta acta recoge una superación de los niveles sonoros de 35 decibelios, lo que supone también una infracción muy grave.

Como consecuencia de estas mediciones, el consistorio abrió los pertinentes expedientes sancionadores. En la resolución redactada por el Defensor del Pueblo –con fecha de 10 de febrero– sobre las denuncias planteadas por los vecinos de San Fermín, esta institución pidió al consistorio conocer el estado de estado de tramitación de las multas. Además, exige al consistorio que detalle en torno a «cómo va a actuar para prevenir y corregir la contaminación acústica que estos eventos musicales producen».

El Mad Cool 2018 preocupa a los vecinos de Valdebebas

La cuenta atrás para el Mad Cool de este año ya ha comenzado. Tendrá lugar entre el 12 y el 14 de julio y una de sus novedades se encuentra en el lugar en el que se celebrará: deja la Caja Mágica, sede de las dos primera ediciones, para trasladarse a Valdebebas. Su localización, que lleva por nombre Espacio Mad Cool, tendrá una extensión de 100.000 metros cuadrados. Según los organizadores, el aumento de espectadores «responde a una necesidad de evolución y crecimiento cuyo objetivo es hacer de Madrid, de una vez por todas, una ciudad de referencia para la música en directo de gran formato». Sin embargo, la llegada de 35.000 personas cada uno de los tres días que dura el festival hasta este barrio preocupa a sus vecinos. La contaminación acústica y los efectos sobre el transporte público y los atascos en los accesos son vistos entre los habitantes de Valdebebas como las grandes sombras de esta cita.