GPS para las aves madrileñas

SEO/BirdLife ha geolocalizado a 30 ejemplares de la Comunidad para estudiar sus migraciones

Los pájaros más grandes llevan un dispositivo GPS mientras que las aves pequeñas, como el vencejo, llevan geo-localizador
Los pájaros más grandes llevan un dispositivo GPS mientras que las aves pequeñas, como el vencejo, llevan geo-localizador

Conocer los desplazamientos, las rutas migratorias, las áreas de invernada y los movimientos de cualquier especie de ave presente en España ya es posible gracias al Programa Migra desarrollado por SEO/BirdLife con la colaboración de la Fundación Iberdrola. Desde 2011 Migra usa las novedades del mercado tecnológico para establecer sistemas de geolocalización y seguimiento remoto en las aves, dentro y fuera del territorio español. Así, han identificado las localizaciones de más de 244 ejemplares de 23 especies distintas.

Durante el presente año, Migra ha realizado el marcaje de 81 ejemplares. Dentro de éstos, la Comunidad de Madrid es en la que más se han producido con un total de 30 ejemplares de diferentes especies, entre las que destacan 22 vencejos comunes (animal que se caracteriza por migrar entre las zonas de los trópicos) y tres autillos reales. En el territorio español, no sólo se han marcado esas especies, sino que también predominan las cigüeñas blancas, el milano real o el vencejo pálido. Los pájaros más grandes como los milanos, los buitres o las cigüeñas llevan un dispositivo GPS y los más pequeños, como los autillos o los vencejos, disponen de geolocalizadores.

Cada vez hay más posibilidades para establecer con mayor precisión la localización y el movimiento que realizan cada año las aves. Estos dispositivos no interfieren en la rutina del animal porque el peso es mínimo, 70 gramos para los más grandes y 0,60 gramos para los más pequeños. El geolocalizador determina la situación del animal varias veces al día para saber el lugar en el que se encuentran en cada momento hasta que se cae. Gracias a esa información, los investigadores pueden saber dónde y en qué ecosistemas las especies españolas pasan cada periodo, y como consecuencia de ello se pueden predecir las amenazas climáticas que puedan ponerlas en peligro de extinción. Igualmente, esta tecnología no perjudica al animal ya que se incorpora a modo de mochila y pasados cuatro años, si no ha recibido un golpe, se desprenden solos sin provocar daños.

El ciclo vital

A lo largo de este tiempo, estos dispositivos recogen información de la posición del ave sobre todo para conservar las especies. Y es que las tecnologías no sólo benefician al ser humano; con éstas se pueden conocer el inicio y el final de las migraciones de las diferentes especies que habitan en España, sus paradas para alimentarse, el tiempo que tardan en sus desplazamientos y si repiten los lugares elegidos a lo largo de su ciclo vital.