La Cibeles entra en boxes: de seis a ocho semanas de reparación

Los trabajadores comenzaron a reparar ayer daños estructurales

El andamiaje está suponiendo una desagradable sorpresa para los turistas que visitan estos días la capital
El andamiaje está suponiendo una desagradable sorpresa para los turistas que visitan estos días la capital

Los trabajadores comenzaron a reparar ayer daños estructurales

Los operarios trabajan ya sobre los andamiajes que rodean la fuente más emblemática de la capital. La diosa Cibeles, símbolo de la tierra, la agricultura y la fertilidad –además de icono madridista– está siendo sometida a un cuidadoso proceso de restauración para mejorar y mantener su imagen. Según informó el miércoles el Ayuntamiento, no se hacía desde el 2002, año en que se reparó su mano izquierda que había desaparecido como consecuencia de un acto vandálico. Las obras de mantenimiento y consolidación de todo el conjunto escultórico durarán entre seis y ocho semanas y se invertirán en el proyecto 59.724 euros del presupuesto del Área de Cultura y deportes que cirige la concejal Celia Mayer.

El objetivo de la restauración del monumento por antonomasia de Madrid (con permiso de la Puerta de Alcalá) es detener los procesos que afectan a su conservación, según criterios de intervención recogidos en la legislación de Patrimonio Histórico. El proyecto de rehabilitación ha implicado la realización de ensayos de envejecimiento de consolidante, hidrofugante, tratamiento biocida y mortero de restauración, así como la Instalación de medios auxiliares de protección y acceso. Quedan por acometer los trabajos de eliminación de morteros agrietados, inadecuados y en mal estado, limpieza, perfilado, rejuntado y sellado de grietas, esculpido y reposición de elementos ausentes por pérdidas de material, cosido de reposiciones y elementos inestables, la entonación, según criterios de diferenciación y mínima intervención, y aplicación de hidrofugante.

Según el Gobierno de Ahora madrid, en marzo 2014 el Ayuntamiento solicitó asesoramiento al Instituto de Patrimonio Cultural de España sobre el estado de La Cibeles. El informe reveló que tenía lesiones estructurales, fisuras, daños relacionados con la humedad, con la contaminación ambiental, y con los actos vandálicos. Este conjunto escultórico de estilo neoclásico tiene una altura de 5,5 metros, una anchura de 4,7 metros y un fondo que mide 12 metros. Fue concebida en 1782, durante el reinado de Carlos III, en el Salón del Prado de San Jerónimo. En 1891, el Ayuntamiento la traslada a su actual ubicación, la plaza de Cibeles, antes denominada plaza de Madrid.