Política

La Comunidad de Madrid inaugura su tradicional Belén con más de 500 figuras artesanales

Ángel Garrido. Fotos: Cristina Bejarano
Ángel Garrido. Fotos: Cristina Bejarano

Vuelve un año más a la sede del Gobierno regional, la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol

El Belén cumple con su cita con los madrileños en el kilómetro cero de la capital. Y es que este año ha vuelto a ser el protagonista en la presentación de la programación de Navidad que el presidente de la Comunidad, Ángel Garrido, anunció ayer en la Casa de Correos, sede del Gobierno regional, acompañado de Eugenio Barandalla, presidente de la Asociación de Belenistas de Madrid y de Esther Morillas, directora de Marketing de Coca Cola Iberia, rodeados de alumnos del colegio Pi i Maragall.

Con una extensión de 153 metros cuadrados, el Belén instalado este año bajo el lema «El agua, fuente de vida» muestra en su diseño un gran lago de más de cuatro metros cuadrados, accionado por cuatro bombas que actúan sobre 1.300 litros de agua que, como destaca Eugenio Barandalla «crea un efecto natural, un espacio vivo, que da vida, repleto de naturaleza y verdor, sonidos y silencios». Cuenta con más de 500 figuras artesanales distribuidas en distintas escenas «que mantienen la tradición de los belenes españoles, con la Natividad, la Cabalgata de los Reyes Magos y la Anunciación a los pastores», entre otras.

De la complejidad de este diorama da cuenta Barandalla al afirmar que «se empezó a trabajar en Marzo, con un equipo que participa este año por primera vez, con un nuevo diseño, un poco más revolucionario, distinto al de años anteriores. Se han realizado 18 nuevas construcciones y el molino se mueve sólo con la fuerza del agua, no lleva motorcillo eléctrico, lo que le da un efecto muy natural». Pero una de las cosas más destacadas son las figuras de los Reyes Magos, dos a caballo y uno a camello, con los correspondientes pajes y portaestandartes, que son de principios del siglo XX hechas en un taller de Olot. «La representación de la Cabalgata es una escena muy tradicional, muy ornamentada, pero este año se ha mantenido lo clásico, con menos personajes de la comitiva, y aunque es pequeña en sí, está colocada sobre el puente, que mide ocho metros, el más largo que hemos hecho», comenta Barandalla. Las figuras de la Virgen María y de San José son del mismo taller y época. «En la representación de la Anunciación hay una característica especial, se ha querido reflejar el Evangelio de San Lucas» con la «multitud de ángeles» que acompañaron al ángel anunciador, «un logro técnico para colgar varios ángeles más o menos del aire, que en España no se suele representar en los belenes por su dificultad».