Juicio al violador del ascensor: “Me considero culpable. Tengo una obsesión que no puedo controlar”

La Fiscalía pide 96 años de prisión en el juicio contra Pedro Luis Gallego Fernández. El acusado ha pedido perdón a las víctima y ha afirmado: “Tengo un problema psicológico”

Pedro Luis Gallego Fernández, conocido como el 'violador del ascensor', fue uno de los beneficiados de la "doctrina Parot"a pesar de haber sido condenado a 273 años de cárcel por el asesinato de Leticia Lebrato y Marta Obregón.

Esta mañana la Audiencia Provincial de Madrid juzga a Pedro Luis Gallego Fernández, conocido como el “violador del ascensor”, por la violación de dos mujeres y el intento frustrado de otras dos. Cabe recordar que el acusado tiene un amplio historial de actividades delictivas por asesinato y violación en los años 70 y 90, pero gracias a la anulación de la doctrina “Parot” en Estrasburgo fue excarcelado en 2013.

“Tengo un problema psicológico”

Más allá de reinsertarse, el violador en serie, volvió a delinquir presuntamente en cuatro ocasiones por lo que hoy es juzgado. Se han presentado tres acusaciones particulares por agresión a las cuatro víctimas. Gallego ingresó sala penal número 6 aproximadamente a las 10:39 horas de la mañana, vistiendo unos vaqueros, camisa a cuadros y unas gafas que cubrían parte de su rostro, mientras que las víctimas esperaban en una sala especial de testigos. El acusado, de 59 años de edad, se enfrenta a 96 años. La fiscalía ha reunido pruebas de ADN, rastros de fibras y huellas dactilares que sustentan la acusación. Asimismo, el agresor se ha negado a declarar, pero ha asumido su responsabilidad por todas las acusaciones. "Me considero culpable", ha dicho. Esto podría suponer una reducción de pena por el reconocimiento de los hechos. Del mismo modo, el acusado ha querido pronunciar unas palabras delante de la Sala. Ha pedido perdón a las víctimas y ha querido justificarse. En su alegato final, Gallego sostuvo: “Tengo un problema psicológico dede los 19 años. He sido víctima de violencia, tengo una obsesión que no puedo controlar. Pido perdón a las víctimas y me arrepiento por todo lo que he hecho, hasta de haber nacido. Con la mano en el corazón, pido ayuda psicológica que durante toda mi vida se me ha negado, siendo consciente de que pasaré en prisión el resto de mi vida”.

Las víctimas denunciaron ante la Policía las agresiones sufridas. Llegaron hasta el acusado gracias a la identificación de un Toyota que fue registrado por las cámaras proporcionadas por las DGT. Residía en Segovia, pero hacía uso del vehículo de su cuñado Eliseo, así como también usaba otro teléfono móvil propiedad de su sobrina.

El violador del "ascensor", fue uno de los beneficiados de la doctrina Parot a pesar de haber sido condenado a 273 años de cárcel por el asesinato de Leticia Lebrato y Marta Obregón, además de otras 18 agresiones sexuales. En 2013 volvió a la calle, nueve años antes de lo previsto, y no pudo reprimirse. Volvió a las andadas. Comenzó una relación sentimental para distraer la atención, pero su objetivo era seguir violando. Siempre utilizaba el mismo modus operandi. Asaltaba a las mujeres a punta de pistola, las ataba de pies y manos con bridas, las metía en su coche y las trasladaba a otro lugar para abusar sexualmente de ellas.

La petición de pena que se quería rebajar a 90 años, ha quedado en 96 sin beneficios penitenciarios, según el artículo 76 del Código Penal y está obligado a cumplir 25 años de prisión efectiva. Del mismo modo, se piden 10 años de alejamiento de Madrid, que tendrá que cumplir tras el fallo del Juzgado.

El primer caso del que se tuvo conocimiento fue el 16 de diciembre de 2016, cuando abordó en la zona norte de Madrid a una menor de 17 años a la que encañonó con una pistola para llevarla hasta su coche, pero los vecinos lo evitaron. El 19 de febrero de 2017 volvió al ataque en la misma zona, cerca del hospital La Paz. A punta de pistola la ató de manos y pies, la metió en su coche y la trasladó hasta su casa de Segovia, donde abusó sexualmente de ella en al menos cinco ocasiones. Una vez satisfechas sus necesidades, la lavó y la trasladó de vuelta a Madrid y la abandonó sin documentación ni dinero.

El 2 de abril de 2017 volvió a la carga, pero la joven logró zafarse y huir. Por ello, Gallego no esperó mucho para su siguiente ataque. A las 22:45 horas del 14 de abril de 2017 asaltó a otra mujer a punta de pistola, la logró secuestrar y la llevó hasta una gasolinera de Las Rozas, donde abusó sexualmente de ella.

Por estos cuatro casos, en el juicio que comienza hoy y que se prolongará hasta el próximo martes, la Fiscalía pide 96 años de prisión por los delitos de agresión sexual, agresión sexual continuada, detención ilegal, lesiones y robo con violencia.

El acusado está encarcelado en la prisión de Herrera de la Mancha desde junio de 2017 y el pasado verano protagonizó un intento de suicidio. Con un largo historial delictivo, ha cumplido condena por dos delitos de asesinato y cerca de dos decenas de violaciones.