La izquierda, contraria a honrar la memoria de Oswaldo Payá

El disidente cubano tendrá una calle en Madrid pese al voto en contra de PSOE e IU. La votación generó una bronca por las «torturas» en Cuba

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, con Carlos,  el hermano del disidente cubano fallecido –en el centro de la imagen– que acudió ayer al Pleno municipal
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, con Carlos, el hermano del disidente cubano fallecido –en el centro de la imagen– que acudió ayer al Pleno municipal

El grupo municipal de UPyD presentó ayer ante el Pleno del Ayuntamiento de la capital una propuesta para designar el nombre de una calle al disidente cubano Oswaldo Payá, fallecido el pasado año en un accidente de tráfico en la isla. Sin embargo, lo que debería haber sido un sencillo debate en el que se mostraran los motivos para otorgarle dicho honor o bien para no hacerlo se convirtió en un cruce de acusaciones sobre la culpabilidad de Ángel Carromero –que conducía el vehículo accidentado– y la puesta en duda del régimen cubano. Tanto fue así que tanto PSOE como IU votaron en contra de la proposición, algo que no había ocurrido ni siquiera cuando se concedió el nombre de una calle a Santiago Carrillo, puesto que el PP se abstuvo, o cuando se otorgó ese honor a Manuel Fraga con la abstención de la izquierda.

Frente a las alabanzas del delegado de Las Artes, Fernando Villalonga, que destacó la «convicción democrática de Oswaldo y el deseo que tenía de un cambio en Cuba por la vía pacífica, que tenía como referencia el modelo de transición de España» y el recuerdo que el portavoz de UPyD, David Ortega, hizo sobre el disidente, que fue nominado al Premio Nobel de la Paz, los concejales del PSOE, Diego Cruz e IU, Ángel Pérez, respondieron con un ataque contra la formación magenta y la mención de Villalonga a Ángel Carromero, que Cruz consideró «obscena», así como una puesta en duda de la idoneidad de otorgar una calle «por el simple hecho de ser disidente cubano cuando todos los días mueren víctimas de la represión, sin ninguna gloria» y, además, «en Madrid no hay suficientes calles», según Pérez.

Ni corto ni perezoso, Villalonga arremetió contra la «doble vara de medir» de IU con las dictaduras de derechas y de izquierdas. Igualmente señaló a Cruz que «de haberse producido antes este debate, Carromero quizás estaría en Cuba con una cánula intravenosa para doblegar su voluntad, que es la realidad de la dictadura cubana». Igualmente, Ortega afirmó que su formación «quiere denunciar las graves violaciones que se vienen cometiendo contra los disidentes cubanos por parte de los dirigentes de la isla».

Botella se queda sin voz

El presidente del Pleno, Ángel Garrido, le cortó ayer el sonido del micrófono a la alcaldesa, Ana Botella, durante su turno de réplica a la denuncia de UPyD de «amiguismo» en la contratación de asesores en las Juntas de Distrito. Botella agotó el tiempo al recordar todos los ajustes de personal.