La mujer de Ginés: «Se me han quitado las ganas de vivir»

María del Carmen se derrumbó ayer ante el juez: «Estos diez años han sido como si no los hubiera vivido». Está acusada, al igual que su hijo, de un delito de blanqueo de capitales.

María del Carmen, ya declaró en 2008
María del Carmen, ya declaró en 2008

María del Carmen se derrumbó ayer ante el juez: «Estos diez años han sido como si no los hubiera vivido». Está acusada, al igual que su hijo, de un delito de blanqueo de capitales.

Ayer fue el turno de declarar de la esposa y el hijo del ex jefe policial de Coslada, Ginés Jiménez Buendía, en la que fue la quinta sesión del juicio por el que se acusa al antiguo agente de liderar toda una estructura de corrupción en el cuerpo de Policía Municipal de la localidad. Así, su familia se habría visto salpicada por uno de los delitos de los que también a él se le acusa: blanqueo de capitales.

Demostrándose hundida por el devenir de los hechos desde que su marido fuera detenido en 2008, María del Carmen Pérez insistió ayer en los mismo argumentos que Ginés: la familia acostumbraba guardar gran parte de sus ahorros en metálico en casa, en una caja fuerte. Asimismo, la mujer de Jiménez Buendía afirmó que su esposo cobraba varias pagas extra en talones, lo que explicaría las grandes cantidades de dinero que llegaron a acumular. El principal acusado ya había explicado esto el día anterior, asegurando la normalidad de todas sus transacciones económicas alegando que todo el dinero que ganaba provenía de fuentes totalmente legales: «Entre los años 1986 y 2008 ingresé casi un millón de euros trabajando en el cuerpo de Policía Local de Coslada», llegó a señalar el miércoles.

La declarante hizo referencia también a las dos ocasiones en las que esta imputación llegó a ser archivada, asegurando que fueron dos respiros dentro de un calvario que se ha alargado ya durante toda una década: «No tengo ganas de vivir», repitió en varias ocasiones durante su interrogatorio.

Por su parte y después de aprobar las oposiciones, Ginés Jiménez Pérez declaró ayer ya como agente de Policía Municipal de Madrid. También acusado de blanqueo de capitales, Ginés hijo se enfrenta a una pena de cuatro años por participar en los movimientos económicos irregulares de su núcleo familiar. En este caso, la acusación se centra en la compra «sospechosa» de un piso cuando apenas tenía 18 años de edad y poco más de 1.200 euros en su cuenta bancaria. Tal y como ya había explicado su padre en las sesiones anteriores, el interrogado aseguró que pagó el inmueble con los ingresos que conseguía trabajando como relaciones públicas de un local sumados a sus ahorros, con 36.000 euros que le ofrecieron sus padres y con la ayuda de un préstamo que le hizo un empresario que era amigo, «y de máxima confianza».

Además de los familiares de Jiménez Buendía, tuvieron que declarar cuatro agentes de la Policía Local de Coslada acusados de cohecho impropio, concretamente, de aprovecharse de su posición y abusar de su poder para mantener relaciones sexuales de forma gratuita con prostitutas del Polígono de Vicálvaro. En este sentido, los acusados han ratificado la teoría del que fue su superior asegurando haber sido presionados por los agentes de la Udyco a testificar en contra de Ginés a cambio de su libertad.

El próximo viernes se retomará la declaración del último de los agentes acusados y se atenderá a las pruebas testificales.