La «pelea» entre Vox y Cs en Madrid abre la vía para investir a Gabilondo

Los de Abascal amenazan con votar en contra de Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid

Rocío Monasterio durante una rueda de prensa
Rocío Monasterio durante una rueda de prensa

Los de Abascal amenazan con votar en contra de Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid.

La posible investidura de Isabel Díaz Ayuso está en el aire y la posibilidad de que gobierne el centroderecha en Madrid es más incierta que nunca.

La presidenta madrileña de Vox, Rocío Monasterio, salió ayer de su reunión con el presidente de la Asamblea, Juan Trinidad, que estos días mantiene una ronda de consultas con los grupos políticos para proponer un candidato a la investidura, con una idea clara: «No podemos apoyar a nadie en la investidura». ¿La causa? Exige la firma un acuerdo a tres (PP-Cs-Vox), una posición que ya había marcado hace unos días y de la que no se ha movido ni un centímetro. «Solo hemos pedido tres puntos y no podemos entregar nuestros votos a cambio de nada», dijo tajante Monasterio.

La formación de Santiago Abascal puso tres condiciones sobre la mesa a PP y Cs para investir a Díaz Ayuso como presidenta: la suscripción de un acuerdo con Vox, por «respeto» a sus votantes, el «compromiso» en torno a la firma de un programa único común y «lealtad» para cumplir lo que se firma.

Pero la distancia entre Cs y Vox se agrandó hace unos días cuando Monasterio presentó algunos puntos en su documento «de mínimos» para alcanzar una firma que los naranjas interpretaron como «una vuelta a la España en blando y negro». Se trataba de aspectos relacionados con la inmigración en situación ilegal, la devolución de menores extranjeros no acompañados (Menas) y con la derogación de leyes de igualdad de género y LGTBI de la Comunidad de Madrid que son los puntos a los que se ha aferrado Ciudadanos todos estos días para rechazar un acuerdo.

Pero Monasterio ayer fue insistente en su petición: «No vamos a ir a una situación de trileros con un programa por un lado y otro por otro. Queremos un programa único y sencillo firmado por las tres partes», dijo. Tampoco hace falta sentarse con Ciudadanos.

Monasterio no ocultó su malestar con los naranjas, con los que refirió que no mantiene ningún contacto desde hace tres semanas, cuando se sentaron para negociar la presidencia del Parlamento regional que fue a parar a Ciudadanos gracias a los votos del PP y Vox. «No entendemos a un partido como Ciudadanos, que se comporta como los supremacistas excluyendo a algunos. No entendemos que se nos pidan los votos a cambio de nada (...)».

Monasterio achacó parte de la responsabilidad de lo ocurrido al PP. «Hace falta que lidere esta firma de acuerdo a tres y consiga arrastras a todas las partes para la firma de un acuerdo que permita formar gobierno lo antes posible». En cualquier caso, «hay tiempo hasta hoy», dijo, en que está previsto que concluya la ronda de contactos con los grupos políticos.

La «pelea» entre Ciudadanos y Vox y el inmovilismo de posturas en ambas formaciones abre la puerta a una investidura más que probable del candidato socialista, Ángel Gabilondo, que ya ha dicho que se presentará como candidato porque cuenta con los votos de Más Madrid (20) y de Unidas Podemos (7) que, sumados a los del PSOE, arrojarían 64 votos. Sin embargo, necesitaría cuatro votos más para conseguir la mayoría absoluta necesaria (68 votos) para su investidura. No sumarían, pero podría suceder que diputados de Ciudadanos rompieran la disciplina de voto y decidiesen apoyar a Gabilondo reproduciendo en la Asamblea madrileña la escisión del partido que se está produciendo a nivel nacional y que tantos quebraderos de cabeza está dando a Albert Rivera.

También podría ocurrir que Gabilondo se proclamase candidato en una segunda vuelta si Cs se abstiene, opción que, a día de hoy, no se contempla por parte del candidato naranja, Ignacio Aguado. Fuentes de la formación a nivel nacional aseguraban ayer que sigue blindada la idea de apoyar solo al PP en Madrid y descartaron con rotundidad el apoyo a Gabilondo. Creen que «serán los de Abascal los que tengan que dar explicaciones a su electorado con lo que ocurra». La ecuación definitiva de quién gobierna se despejará hoy, cuando concluya la ronda de contactos del presidente de la Asamblea con todos los grupos políticos.