Llega la «denuncia-llamada» en chino a la comisaría de Usera

Un sistema de traducción telefónica permite ya a los ciudadanos chinos poner denuncias en su idioma. El proyecto se prueba desde marzo en el distrito de mayor concentración asiática y 31 personas ya lo han utilizado

La Fundación Oriente atiende por teléfono a los funcionarios de la  comisaría de Usera que tengan que atender a un ciudadano chino
La Fundación Oriente atiende por teléfono a los funcionarios de la comisaría de Usera que tengan que atender a un ciudadano chino

La comunidad china siempre ha destacado por su hermetismo. Aunque ellos no tengan esa percepción de sí mismos debido a su cultura –son poco proclives a expresar su emociones por educación–, lo cierto es que también les supone un handicap a la hora de denuniciar los delitos que sufren. Y es que las denuncias presentadas por ciudadanos de origen asiático son mínimas en comparación con la gran cantidad de población asentada en nuestra región. La Policía actúa principalmente contra la mafia china en el marco del crimen organizado pero todas las extorsiones, robos u otros tipos delictivos que sufren a menor escala suelen quedar impunes por la reticencia de las víctimas a sacarlos a la luz. Precisamente por este motivo, y también a raíz del malestar expresado por gran parte de esta comunidad –se quejaba de que habían sido «criminalizados» tras el escándalo de la trama creada por Gao Ping– la Unidad Central de Participación Ciudadana de la Policía Nacional, con el comisario Juan Aguilar a la cabeza, ha decidido impulsar una iniciativa gracias a la colaboración con la Fundación Orient para animar al colectivo chino a romper esas barreras culturales –por su forma de ser y por el idioma en otras muchas ocasiones– y concienciarles de la importancia de la denuncia.

Aunque la idea es extender el programa a otras comisarías de distrito y del resto de España, el proyecto piloto se ha implantado en la de Usera-Villaverde. Y es que, de los 50.000 chinos que hay en Madrid, es este distrito el que concentra el mayor número de población y comercios asiáticos (desde peluquerías a talleres mecánicos pasando por bancos o agencias de viajes y preparativos de bodas) y, por ende, muchos delitos sufridos por esta comunidad se dan aquí. Desde hace aproximadamente un mes, cualquier ciudadano chino puede acudir a denunciar o bien hacerlo telefónicamente aunqueno hable nada de español. Los funcionarios de la oficina de denuncias llamarán al teléfono de la Fundación Oriente, donde, de forma gratuita, traducirán lo requerido por el ciudadano a la Policía. «Desde su implantación el pasado 27 de marzo se han atendido a 31 ciudadanos chinos, de los que 22 han requerido este servicio telefónico», explica el inspector Miguel Manjarres, delegado de participación Ciudadana en la comisaría de Usera. «No sólo sirve para denunciar sino para realizar cualquier tipo de gestión administrativa como un pasaporte», matiza Manjarres. Hasta ahora, según el inspector, tenían que venir acompañados por alguien que supiese español «o tratábamos de entenderles por señas». Porque, como ocurre con el resto de nacionalidades, la Policía sólo dispone del servicio de intérpretes para los detenidos. Las denuncias más habituales hasta ahora son las mismas que para el resto de ciudadanos, según el inspector: hurtos y algún robo con intimidación a los comerciantes de la zona.

El único handicap es el horario de este servicio de traducción telefónico. Está de 9:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas por la tarde. Y es que los traductores de la Fundación Orient no pueden cubrir un horario de funcionario policial. Sin embargo, la relación de esta fundación con la Policía es tan estrecha que Julia Zhang, la presidenta, ha recibido alguna «denuncia-llamada» en su móvil fuera de este horario. «La gente está muy agradecida con la iniciativa pero se quejan de que el horario es muy limitado y sólo se puede hacer desde una comisaría», asegura. Zhang aprovechó para solicitar apoyo económico a través de patrocinios y poder instalar así un «call-center» en la fundación para poder desarrollar mejor esta colaboración con la Policía Nacional. Esta fundación nació en abril de 2013 con el objetivo de mejorar la comunicación e integración entre ambas culturas.

La relación de Orient con la Policía Nacional es fluida. «Les explicamos que para atraer al turismo y las inversiones chinas era primordial la segurida; me dijeron que no denunciábamos mucho y les expliqué que era por el idioma. Así nació este proyecto», explicó Zhang. Estas iniciativas se enmarcan dentro del Plan Estratégico de la Dirección General de la Policía. El año pasado, los agentes de Participación Ciudadana realizaron charlas en más de 5.800 colegios de toda España.

El «Chinatown» que sigue creciendo

Se llama Usera pero al bajar de la estación de Metro podría creer que se encuentra en cualquier ciudad del lejano Oriente. A pesar del éxodo de muchos inmigrantes a raíz de la crisis, la comunidad china se encuentra estable. El distrito sigue creciendo en número de asiáticos, si bien no al ritmo de años anteriores. Además, aquí emprenden negocios de todo tipo, no sólo de alimentación.