Los líderes del PSM, alcaldes «antisistema»

Utilizan los plenos de Getafe y Fuenlabrada para criticar duramente al Estado y a la Policía en mociones de apoyo a «Los 8 de Airbus».

Manuel Robles y Sara Hernández, presidente y secretaria general del PSM
Manuel Robles y Sara Hernández, presidente y secretaria general del PSM

Utilizan los plenos de Getafe y Fuenlabrada para criticar duramente al Estado y a la Policía en mociones de apoyo a «Los 8 de Airbus».

Los alcaldes de Getafe y Fuenlabrada, Sara Hernández y Manuel Robles, son también los máximos responsables del Partido Socialista de Madrid (PSM), como secretaria general y presidente del mismo, respectivamente.

Una doble responsabilidad que sin embargo no les ha impedido durante los últimos días convertir los plenos de sus ciudades, dos de las más importantes de la región, en ejemplos de los argumentos más radicales que caracterizan a la extrema izquierda.

La excusa en esta ocasión han sido las mociones para apoyar a ocho sindicalistas de Airbus que, durante la huelga general de 2010 contra el Gobierno Zapatero, fueron acusados de provocar graves incidentes a las puertas de la factoría que esta empresa aeronáutica tiene en Getafe.

La semana pasada se aprobó la moción de apoyo a estos trabajadores en el Pleno de Getafe y ayer mismo en el de Fuenlabrada, pero con argumentos que exceden con mucho el caso concreto de estos sindicalistas, popularmente conocidos como «Los 8 de Airbus».

Comparaciones odiosas

Así, en el Pleno de Getafe intervino la secretaria general de CC OO en la zona sur de madrid, Isabel Martínez, quien aprovechó este caso para asegurar que «el sindicalismo de clase está sufriendo la situación más grave desde que acabó la dictadura».

El tono siguió subiendo con el portavoz de IU, Javier Santos, que comparó este caso con la matanza de los abogados de Atocha (1977) y, para que no decayera, la portavoz del PSOE y de la propia alcaldesa, Mónica Cerdá, calificó a España como «un Estado casi no democrático».

Incluso, la izquierda de Getafe hizo coincidir esta moción con otra de apoyo a «Alfon», el radicial de extrema izquierda con un amplio historial delictivo que fue detenido durante otra huelga general, en este caso la de 2012, cuando portaba una mochila con artefactos explosivos.

Por eso, el PP de Getafe aseguró que juntar ambos casos en el mismo pleno suponía un «flaco favor» para «Los 8 de Airbus».

Fuenlabrada, más radical

Más radical y antisistema era la moción que presentaron PSOE e IU al pleno de ayer en Fuenlabrada, a la que después se unió Ganar Fuenlabrada (GF, la marca local de Podemos y grupos afines).

Esta moción llegaba a comparar a España con una «brutal dictadura» con «denuncias de torturas y muertes de personas bajo custodia del Estado» y «cantidad de presos de conciencia», un eufemismo falso que ya solo utilizan para sí mismos los presos etarras, como recordó C’s.

Rectificar sobre la marcha

En una reunión previa, los portavoces de PP y C’s, Sergio López y Patricia de Frutos, ya pidieron que se retiraran estas graves acusaciones, pero el Gobierno de Robles se reafirmó y se negó siquiera a matizarlas.

Una cerrazón que se mantuvo hasta que ayer, durante el pleno y ya ante el público y los medios, populares y naranjas volvieron a criticar estas afirmaciones, que calificaron de «vergonzosas, injustas e inciertas».

La postura firme de PP y C’s, que condicionó su voto a que se eliminaran las frases más polémicas, obligó a los grupos de izquierdas a improvisar sobre la marcha.

Tras varias negociaciones entre PSOE, IU y GF en mitad del debate, finalmente aceptaron retirar los párrafos más radicales, a pesar de que IU insistió en la «brutal dictadura» y GF en que la Policía «tortura y mata». El PP fue el único que votó en contra porque la moción también pedía eliminar el artículo 315.3 del Código Penal, que castiga a quienes impiden no hacer huelga a otros trabajadores.

Además, cabe recordar que los dos máximos representantes del PSOE madrileño critican ahora algo que se produjo en una huelga contra el Gobierno de su propio partido y que el dispositivo policial, incluida la intervención en Airbus, fue coordinado por una delegada del Gobierno del PSOE, Amparo Valcarce, que defendió la actuación de los agentes en la factoría de Getafe y acusó a los piquetes de causar una «agresión extrema».

IU pidió entonces la dimisión de Valcarce y acusó a otros alcaldes socialistas de presentarse en Airbus para «provocar y coaccionar» a los piquetes, entre ellos el entonces regidor de Getafe, Pedro Castro, del que la actual alcaldesa y secretaria general del PSM, Sara Hernández, era una de sus más destacadas concejalas, que ahora sí apoya a esos mismos piquetes y critica la gestión policial y judicial que su propio Gobierno hizo de este asunto.

Otros ayuntamientos gobernados por el PP, como el de Parla, también han apoyado a «Los 8 de Airbus», pero con un tono mucho más razonable, como el que se espera en la proposición sobre este mismo asunto que el propio PSOE llevará al Pleno de la capital el próximo miércoles, día 27.