Tierno Galván versus Álvaro de Bazán

La estatua de Mariano Benlliure con la imagen de Álvaro de Bazán se erigió en la Plaza de la Villa en 1888

El PSOE propone levantar una estatua del «Viejo Profesor» en la Plaza de la Villa en el lugar que ahora ocupa el célebre almirante.

Coincidiendo con el 30 aniversario de la muerte de Enrique Tierno Galván, el Partido Socialista en el Ayuntamiento de Madrid quiere reivindicar su figura. Lo hará en el próximo Pleno, que se celebrará el miércoles, a través de una proposición de su portavoz, Purificación Causapié, en la que planteará que el consistorio acuerde «levantar en la Plaza de la Villa una estatua a Enrique Tierno Galván». Causapié justificará este homenaje al tratarse del «primer alcalde de Madrid elegido en unas elecciones municipales democráticas tras la dictadura franquista, y en reconocimiento a su relevante labor como alcalde de esta capital». En prinicipio, la iniciativa saldrá adelante sin problemas. Fuentes del PSOE señalan que se buscará su aprobación con «el mayor consenso posible». Se da por descontado el apoyo de Ahora Madrid y es probable que puedan sumarse el resto de grupos. Precisamente esta semana, en la que se han cumplido treinta años de la muerte del «Viejo Profesor», también el partido de Carmena ha querido reivindicar su figura y establecer una comparación entre lo que supuso su figura para la ciudad con lo que representa la actual alcaldesa.

Al margen de los votos que finalmente consiga sumar la iniciativa socialista, la instalación de la estatua de Tierno Galván presenta un problema de inicio, ya que la Plaza de la Villa ya cuenta con una efigie, la dedicada a Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz y miembro del Consejo de Felipe II, además de un capitán general reconocido por su papel en la batalla de Lepanto y en la guerra de sucesión de Portugal. Miguel de Cervantes destacó en «El Quijote» su condición de invicto al referirse a él como «el padre de los soldados, aquel venturoso y jamás vencido capitán don Álvaro de Bazán, marqués de Santa Cruz». Al cumplirse el tercer centenario de su muerte, en 1888, el Ayuntamiento erigió una estatua en su honor en su actual ubicación. La talla es obra de Mariano Benlliure y en la parte trasera del pedestal pueden leerse los versos que le dedicó Lope de Vega: «El fiero turco, en Lepanto, en la tercera el francés, y todo el mar el inglés, tuvieron de verme espanto. Rey servido y patria honrada dirán mejor quién he sido: por la Cruz de mi apellido, y por la cruz de mi espada». La propuesta del PSOE no planteará abiertamente la necesidad de trasladar la talla de Álvaro de Bazán desde su actual ocupación hasta otro punto de la ciudad pero sí pondrá encima de la mesa la necesidad de que la estatua de Tierno Galván ocupe el centro de la plaza. El alcalde ya cuenta con una estatua en el Parque Tierno Galván, en Arganzuela.