Un jardín de 18.000 rosas naturales en el metro de Madrid

Agua Fresca de Rosas, la primera fragancia femenina de Adolfo Dominguez, celebra su 20 aniversario y ha querido celebrarlo de una forma muy impactante. Un jardín formado por más de 18.000 rosas blancas naturales y más de 200 metros cuadrados de seto ha sorprendido a los usuarios de la estación de metro de Callao en Madrid. De esta forma, Adolfo Dominguez ha querido hacer un regalo muy especial a los madrileños con motivo del Día de la Madre.

Del 29 de abril al 1 de mayo, los tres días previos a la celebración del Día de la Madre, los viajeros del metro podrán coger las rosas naturales de las paredes y llevarse una parte de Agua Fresca de Rosas a sus casas o al trabajo.

Es la primera vez que se lleva a cabo una iniciativa de estas características en una estación de metro. Para la recreación de este singular jardín han sido necesarios tres días de instalación, más de 100 metros cuadrados de material gráfico, 18.000 rosas blancas, 950 atados de paniculata, más de 200 metros cuadrados de seto verde y más de 400 atados de tuya. La ocasión lo merece, la fragancia más icónica de Adolfo Domínguez cumple 20 años.

Agua Fresca de Rosas significó hace dos décadas la entrada, por primera vez en España, de un diseñador en el ámbito de la perfumería. Adolfo Dominguez fue pionero al trasladar su universo creativo al mundo de las fragancias. Sin duda, supuso una innovación en todos los sentidos. Nunca antes se había acompañado el concepto Eau Fraîche (Agua Fresca) con una flor tan representativa en la historia como la rosa.

La fragancia dejó huella en el imaginario de las mujeres españolas que se volcaron con un perfume centrado únicamente en un ingrediente natural y además fiel al uso muy extendido de las aguas de colonia. Agua Fresca de Rosas se alejaba así de las tendencias del sector de la época. “Es la fragancia con la que crecí”, asegura Adriana Domínguez, Directora de Perfumes de Adolfo Dominguez. “Me conmueve pensar que un perfume tan arraigado en mi historia personal, el primer perfume de mi padre, también forma parte de la historia personal de muchas mujeres fieles a su aroma”.

Fiel a sí misma, Agua Fresca de Rosas ha sabido mantener sus valores y su espíritu con el paso del tiempo. Su sencillez y su espíritu le han permitido cumplir el deseo con el que fue concebida, convertirse en un aroma atemporal, en un clásico. Dos décadas después sigue siendo líder en el mercado.