Fin a la huelga de «bolis caídos» con el primer cobro de la productividad

El sindicato mayoritario de la Policía Local insta a dar «un voto de confianza» al alcalde

El Sppme responde a la actitud «conciliadora y responsable» del Ayuntamiento
El Sppme responde a la actitud «conciliadora y responsable» del Ayuntamiento

Dado que el alcalde ha cumplido su palabra dada, desde el Sppme-A (Sindicato de Policías Municipales de España) os proponemos dar un voto de confianza en reciprocidad a la actitud conciliadora y responsable que se nos ha demostrado, en base a lo cual los afiliados suspendiesen el '0,0', trabajando en el Plan de Navidad con la normalidad deseada por todas las partes». Con estas palabras, el sindicato que aúna a más del 90% de los agentes del Cuerpo Local en Sevilla firma la paz social con el Ayuntamiento tras el controvertido cobro de las productividades. Fin –al menos, de momento– a la «huelga de bolis caídos», consistente en sancionar sólo delitos flagrantes y promovida por el sindicato a raíz de los recortes y el incumplimiento de promesas heredadas de antiguos gobiernos. En diciembre, el Cuerpo cobra «el primer plazo» de la subida salarial prometida por Zoido a principios de año.

El sindicato, en su comunicación interna, arremete contra el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, Juan Espadas, al que denomina «demagogo», por mostrarse en contra del pago al Cuerpo de los 600.000 euros y contra UGT, al que critica que votara a favor de esta partida y, posteriormente, opinase lo contrario. La medida ha levantado una gran polémica, en el contexto generalizado de recortes entre los funcionarios. El Sppme recuerda que la productividad es sólo «el primer objetivo de un acuerdo que firmamos en abril y del que nos quedan pendientes temas tan importantes como la RPT (relación de puestos de trabajo), VPT (valoración de puestos de trabajo), el calendario, la segunda actividad y los plazos pendientes de la reclasificación».

La promesa de Zoido de compensar los recortes en la plantilla del Cuerpo Local llegan en forma de paga de productividad, salvando los reparos, aún existentes, del interventor. Los 600.000 euros de la medida suponen un incremento en la nómina de los 1.073 agentes (mandos incluidos) de 559 euros de media. En 2013 y 2014 habrá sendas partidas de casi tres millones para el mismo fin, aunque se espera un ahorro en horas extra al aumentar la jornada laboral a 37,5 horas semanales.

El conflicto se remonta a 2010, con los primeros recortes de Zapatero, que se aplicaron en el Cuerpo Local en un porcentaje superior. PSOE e IU intentaron paliar el error con una RPT nueva, fórmula rechazada por el interventor. Con la llegada de Zoido a la Alcaldía, se anunció una subida de sueldos. El interventor recordó al alcalde el obligado sometimiento al plan de ajuste. El acuerdo por el que se aprueba esta velada compensación salarial señala que este ejercicio se ha «producido un incremento en cuanto a la intensidad en el trabajo por parte de la Policía Local».

El fin de la huelga de «bolis caídos» coincidiendo con el Plan de Navidad dibuja un escenario de repunte exponencial de las sanciones. En cualquier caso, las previsiones de multas de los Presupuestos se estaban cumpliendo, a pesar de la huelga de celo de los agentes. Teniendo en cuenta que este año se llevan recaudados 19 millones, proporcionalmente, se han impuesto unas 170.000 sanciones, un 53% más que hace cinco años. A pesar del descenso del tráfico de en torno a un 30% por la crisis, la recaudación crece. En 2007, se impusieron 111.009 multas. En 2008, 117.922. En 2009 se alcanza la cifra de 173.213. En 2010, caen a 117.361. En 2011, se registran 160.785. Este año, considerando la recaudación, se han superado las 169.717 sanciones. De media, 566 multas diarias o 23 cada hora. A este ritmo, en 3,3 años se habrá multado a 700.000 personas. Sólo entre enero y mayo, cifra oficial, se impusieron 149.938 multas.

En lo que va de año, las sanciones impuestas superan ya los 20 millones, casi 19 por infracciones de tráfico y 1,5 por las denuncias contra los gorrillas, los clientes de la prostitución callejera y por el botellón, según el informe de estado de ejecución del Presupuesto 2012. Las cuentas marcan una recaudación estimada para final de ejercicio de 25,5 millones, un 40% más que en 2011.