Los empresarios se resisten a parar la actividad por el virus

Advierten a Arrimadas y Aguado que «agravaría la situación» de los negocios

El ministro de Sanidad, Salvador Illa y el vicepresidente de Madrid, Ignacio Aguado, en la última reunión del grupo de seguimiento COVID-19 para analizar la evolución epidemiológica
El ministro de Sanidad, Salvador Illa y el vicepresidente de Madrid, Ignacio Aguado, en la última reunión del grupo de seguimiento COVID-19 para analizar la evolución epidemiológicaEmilio NaranjoEFE

La propuesta del vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, de un parón de 21 días para llegar a Navidad con una incidencia de 25 casos positivos por cada 100.000 habitantes de incidencia acumulada sin que se pueda perjudicar a la economía no convence a los empresarios. El camino para frenar al virus no es cerrar la actividad. Y se lo dejaron claro a la presidenta de Cs, Inés Arrimadas, a Ignacio Aguado y al consejero de Economía, Manuel Giménez, que acudieron a la primera parte del Comité Ejecutivo de CEIM el lunes. «No es una opción y agravaría la situación de las empresas», les dijeron. Creen que las administraciones deberían centrar las medidas para contener los contagios en los lugares donde se producen. Es decir, en el ámbito privado, en las actividades sociales y familiares más que en concentrar sus actuaciones en la actividad empresarial. La clave, a su juicio, está en «aplicar protocolos eficaces y seguros en diagnósticos, rastreos y aislamientos». Más allá de esto, si se centra todo en la actividades empresariales «causará un mayor daño económico y no contribuirá a la contención de la pandemia». El presidente de CEIM, Miguel Garrido, trasladó a Arrimadas, la «dura realidad que están viviendo los empresarios». Por eso hizo hincapié en la importancia de conocer las peculiaridades de cada sector para saber con exactitud cómo abordar medidas que no contribuyan a la desaparición de empresas y puestos de trabajo.

Y es que los empresarios tienen la idea de que se está cargando la responsabilidad de los contagios de forma excesiva sobre la actividad productiva y empresarial. Por no hablar de la «poca homogeneidad» en la aplicación de medidas y restricciones dependiendo de la comunidad autónomas. Y además, dan soluciones: creen que la solución está en potenciar la detección de casos apoyándose en la red de farmacias, para hacer los rastreos y para la realización de test. Además de en controlar el cumplimiento de las cuarentenas. Garrido trasladó a la líder de CS la preocupación de que el PIB per cápita de España haya caído del puesto 39 al 50, por debajo de Chipre y Eslovenia, y se advirtió de las consecuencias que una subida de impuestos ocasionaría en la maltrecha situación económica. De hecho creen que sólo el anuncio de subidas de impuestos frena el consumo y generan una incertidumbre.